9- El estrés

Jota: Muy buenos días a todos. Hoy estamos aquí de nuevo con Patricia, que es Psicóloga Sanitaria
enfocada en población adulta, que trabaja desde las terapias contextuales y es una pieza
fundamental del equipo de Psicología Online Avanzada. Cómo estás? Buenos días, Patricia.
Patricia: Hola, buenos días, José. Cómo estás?
Jota: Pues muy bien, muy bien. Aquí, deseando que empecemos un día más a hablar de estas cosas tan
interesantes de la salud mental. El de hoy es otro tema muy interesante, hoy vamos a hablar del
estrés.
Patricia: Efectivamente, Jose interesante y preocupante a su vez, no? Porque al final, quien no ha
experimentado estrés en su vida? Es un tema que está muy a la orden del día, por desgracia, no?

¿Qué es el estrés?

Jota: Efectivamente, efectivamente, sí, sí. A ver, a lo mejor hay alguien que ahora nos cuentas, porque
puede ser que haya situaciones de alguien que no sufra estrés. No sé, no se me ocurre, pero ahora
nos cuentas un poquito si esto es posible. Si quieres empezamos y nos cuentas qué es esto, que es
el estrés, que todo el mundo habla de ello. Pero exactamente qué es?
Patricia: Pues mira, Jose es algo tan sencillo como una respuesta que tiene el organismo de una persona, el
cuerpo de una persona como tal, ante un cambio que se produce en el entorno. Es decir, se da una
situación que implica un cambio en la circunstancia de una persona que por lo tanto requiere que la
persona se adapte a ese cambio. Y para poder adaptarse se requiere en marcha una respuesta del
organismo que le implique cierta parte de activación, un afrontamiento hacia: oye, cómo soluciono
esta situación? Cómo me enfrento a este cambio que ha surgido en la vida? Es decir, requiere una
adaptación. Por ejemplo, un pico de trabajo de repente, una mudanza en una época de exámenes,
incluso el matrimonio, no? Al final son circunstancias, ya sean, fíjate, vinculadas a algo agradable,
como a algo desagradable, pero que implican un cambio en nuestra vida.
Jota: Pero imagino que son cambios que te obliguen a hacer esfuerzos. Quiero decir, por ejemplo, un
cambio puede ser también irte de vacaciones y eso no generará estrés. O sí?
Patricia: Bueno, en principio requiere una respuesta de adaptación, no? Implica tener que preparar el viaje,
tener que organizarlo todo, tener que meter las maletas en el coche, pensar a que ahora vamos a
salir, todas las horas de viaje. Al final sí que requiere un cambio, una adaptación, no? Entonces sí que
requiere en cierta parte una respuesta a estrés. Lo que pasa es que ahora veremos más adelante,
porque tenemos asociado al estrés como algo que siempre es dañino, pero en realidad no es así.
Entonces ahora lo podremos entender mejor. Pero si, en principio cualquier tipo de cambio puede
generar una respuesta de estrés en la persona.
Jota: Ajá, vale, y todo, si quieres, enlazando un poquito con lo que comentaba antes, todo el mundo
entonces pasa por situaciones de estrés o hay personas que a lo mejor viven su vida sin estrés.
Porque claro, yo sí que asocio un poco el estrés a todas esas cosas que comentabas, no? Que de
repente tienes una carga extra de trabajo, o tienes una situación, todo esto, pero cuéntanos, sí, si esto
es posible.
Patricia: Efectivamente Jose, todas las personas a lo largo de nuestra vida experimentamos y vamos a
experimentar estrés de forma casi continua, porque al final los cambios es algo que todos tenemos
en nuestra vida, que es algo totalmente impredecible. Claro, de lo que me hablas como algo
patológico en sí mismo, como algo dañino, es el estrés crónico. Ese es el que comúnmente
conocemos como estrés. Pero en realidad se trata de un estrés crónico, que al ser crónico ya sí que
se convierte en algo perjudicial. Pero en si, la respuesta al estrés es una respuesta de adaptación a
una circunstancia. Por lo tanto, casi continuamente nos enfrentamos a cambios en nuestra vida, por
lo tanto, ponemos en marcha esta respuesta de estrés.

¿Cuáles son las situaciones más habituales que vive una persona que tiene estrés crónico?


Jota: Mmmm. Y cuáles son las situaciones más habituales que vive una persona que tiene este estrés.
Patricia: Vale, al final, bueno, podemos distinguir tres tipos de situaciones muy sencillas: que de repente surja
un acontecimiento en la vida de una persona que es totalmente inesperado y de una alta intensidad
emocional, no? Pues por ejemplo, un divorcio o un despido, el matrimonio, el nacimiento de un hijo, al
final es un acontecimiento muy puntual, pero que es muy impactante para nosotros. Entonces este
tipo de situaciones desencadenan de forma espontánea una respuesta de estrés que habrá que ver
como en función de cómo la persona lo gestiona, se convertirá en un estrés más patológico o dañino,
o en un estrés que simplemente no nos permite enfrentarnos a esa situación de cambio. Por otra
parte, también podemos hablar de estrés en acontecimientos diarios, circunstancias que se van
acumulando en nuestro día a día. Al final son situaciones más crónicas y de menor impacto
emocional. Por ejemplo, discusiones muy constantes a nivel familiar o en la pareja, atascos todas las
mañanas, a las personas que vivimos en Madrid y que al final si cogemos el coche, pues el tener
atascos todas las mañanas es una sobrecarga en cierto modo, va generando un estrés acumulativo.
Por ejemplo, una situación de dificultades económicas en las que durante un período de tiempo nos
tenemos que enfrentar a oye, cómo gestionamos nuestras necesidades dadas estas circunstancias,
no? Al final, como ya te digo, son pequeñas cositas que se van acumulando como si fuese una
escalera, no? Al final vamos subiendo de un escalón, otro escalón, un atasco una mañana y otro
atasco otra mañana y una discusión familiar, y luego con mi pareja estoy regular, se va acumulando,
voy subiendo escaloncitos hasta que llego hasta arriba, que ya es cuando exploto, cuando me
desborda el estrés. Y luego, en último lugar, si que hay otro tipo de situaciones que combinan ambos
factores, es decir, son prolongadas en el tiempo y además de alta intensidad emocional. Por ejemplo,
estar en un puesto laboral conflictivo en el que no estamos cómodos, en el que tenemos mucha
carga de trabajo constante. Una mala relación con los compañeros, es algo que genera mucho
impacto y que además es sostenido en el tiempo. Este tipo de situaciones son las que más estrés
dañino, por decirlo así, generan. Por ejemplo, las personas, los cuidadores o cuidadoras que se
enfrentan a tener que cuidar a un enfermo crónico, al final es una situación de mucha sobrecarga
diaria. Entonces estas situaciones son las más complicadas y las más proclives a generar una
situación de estrés dañino, de estrés crónico.

¿Qué pasa en nuestro cuerpo y mente cuando experimentamos estrés crónico?


Jota: Vale. Y qué le ocurre a la persona que pasa por todas estas situaciones? Estás viviendo lo que dices,
me levanto por la mañana en un atasco o corriendo porque pierdo el autobús, o la situación que sea.
Llego al trabajo, estoy en un sitio donde estoy incómodo, donde tengo un montón de trabajo, donde
no me llevo bien con tal o discuto con mi jefe. Llego a casa, discuto con mi pareja. Me imagino que
todo eso, que es estar incómodo todo el día, que genera esta situación de tensión, cómo lo vive el
cuerpo, en nuestra mente que está ocurriendo durante todo este proceso?
Patricia: Pues verás, claro, tú mismo lo nombrabas, un estado de irritabilidad continuo, en el que desde que
me levanto por la mañana ya me estoy encontrando con situaciones que me están generando una
tensión, que me están generando que yo esté continuamente tratando de adaptarme a situaciones
que son más o menos inesperadas. Entonces genera un estado continuo de tensión. Qué
consecuencias tiene esto, claro a nivel físico, como ya sabemos, y como cada vez se habla más, se
generan muchísimas secuelas físicas. Por qué? Porque cuando estamos en una situación de estrés
prolongado como nuestro organismo requiere adaptarse a esa situación, se producen dos cosas: por
un lado, se paralizan procesos internos biológicos que no son necesarios, por ejemplo: oye, si yo
tengo que hacer frente a una situación de dificultades económicas en mi casa o por ejemplo a un
atasco, en ese momento no es necesario que yo esté haciendo la digestión, por decirlo así. Es decir,
ciertas actividades corporales que en ese momento no son relevantes, se bloquean, se paralizan.
Surgen problemas, por ejemplo, la respuesta sexual se ve alterada, no? Es como el sexo pasa a un
segundo plano, si yo tengo que afrontar una situación de dificultades económicas, como decíamos
en nuestro hogar. Es decir, estos procesos se paralizan o se dificultan con los consecuentes
problemas de salud que esto puede causar: enfermedades cardiovasculares, problemas digestivos,
alteraciones hormonales. Es decir, el estrés crónico es muy lesivo para nuestra salud, para nuestro
organismo. Y luego también hay consecuencias psicológicas, pues puede acabar derivando en
cuadros de ansiedad, en problemas de situaciones depresivas. Al final, claro, yo me veo en una
circunstancia en la que continuamente se espera algo de mí. Yo me tengo que estar adaptando, pero
no llega un punto en el que yo esté tranquila, en el que tengo un periodo de recuperación. Entonces,
como te puedes imaginar, es muy dañino y muy lesivo para el organismo y para nuestra salud mental.

¿Es posible que el estrés cumpla una función positiva?

Jota: Ya, ya, ya. Por lo que me estás contando, yo aquí lo que veo es un estrés como algo malo, pero antes
me ha parecido que insinuabas que había alguna opción de que no lo fuera. Cuéntanos un poco si
esto es posible.
Patricia: Efectivamente, cuando surge una determinada situación, por ejemplo, un cambio de trabajo, que
aunque puede ser algo a un cargo, un puesto positivo, es decir, puede ser un cambio positivo que
implica una mejora profesional, pero ya es un cambio, que requiere el que yo me enfrente a una
situación nueva, compañeros nuevos, tareas nuevas que a lo mejor no conozco, o no conozco la
forma de proceder de esa empresa. Es decir, algo que en principio podría ser positivo y lo es, implica
que yo me adapte a eso. Por lo tanto, surge el estrés. Efectivamente, en este caso, como decimos, el
estrés me va a permitir que yo me adapte a ese nuevo puesto. Se movilizan en mí recursos tanto
fisiológicos como psicológicos que me permiten que yo me adapte a ese nuevo puesto de trabajo. Se
moviliza más energía en mi organismo, determinadas hormonas, en fin, determinadas cosas a nivel
corporal que me permiten que yo esté más capacitada, más preparada para enfrentarme a ese
cambio, no? O sea que efectivamente, cuando hay un periodo de recuperación, es decir, pues yo
asumo este nuevo puesto de trabajo, todo va bien, no tengo ninguna otra complicación, me voy
adaptando al puesto y se produce un periodo de recuperación en el que mi tensión va bajando. En
este caso el estrés es una respuesta adaptativa. Si de repente a ese cambio de trabajo le añadimos
un divorcio, que para ir a este nuevo puesto de trabajo, pues eso, me enfrento a un atasco diario de
una hora y media, junto con cargas familiares o tensiones familiares. Ahí, al no haber un periodo de
descanso en el que yo me pueda recuperar, es cuando se produce un estrés crónico y por lo tanto un
estrés más perjudicial para nuestra salud.

Una persona que tiene su vida resuelta, ¿también puede sufrir de estrés?


Jota: Se me estaba ocurriendo ahora una situación que bueno, no se si ninguno de nosotros podemos
pasar por ella, pero en la que una persona que tenga su vida resuelta, que económicamente no le
haga falta absolutamente nada, que tenga a su disposición absolutamente todo. Que sí, que haga su
vida, que tenga su trabajo, pero que va cómodamente sabiendo y siendo consciente de que lo hace
porque le da la gana. Que si mañana quiere, ese tipo de personas también pasa por una situación de
estrés o podría estar pasando por bueno si me despiden no tengo ningún problema. Si llego tarde no
me pasa nada. También sufrirían estrés? A lo mejor en algún grado sí, pero más suave, o cómo lo
vive una persona que no le hace falta en su día? A lo mejor tiene otra situación de estrés como tú
dices, porque en su vida personal al final aunque económicamente te vaya muy bien, pues en algún
momento puedes tener algún disgusto, alguna situación. Pero bueno, a lo mejor es una pregunta un
poco absurda en este caso.
Patricia: No, no, no, tiene mucho sentido. Claro, me estaba imaginando la escena de un perfil de esta persona
que me dices, que no necesita quizás trabajar, que está en cierta posición más cómoda, no? Que al
final lo toma como una vocación, no? Claro, lo que ocurre es que en ese trabajo igualmente van a
surgir nuevas tareas, imprevistos, de que el jefe o la jefa te pida de repente algo que es más o menos
inesperado, no? Entonces eso igualmente va a tener que desencadenar una respuesta en la persona
de me ha surgido esto inesperado, tengo que hacerle frente. Entonces, en cierto modo podríamos
decir que sí, que se produce una respuesta de estrés. Lo que pasa es que es muy interesante lo que
comentas, porque también tiene mucho que ver el cómo la persona interprete esa situación. Es decir,
si yo me veo totalmente capacitada para hacer frente a esa situación, a esos informes que me ha
pedido mi jefe, yo sé que los puedo hacer perfectamente. El impacto que me genera el que me pida
esa tarea va a ser mucho menor. Por lo tanto, hay menos riesgo de que el estrés se convierta en algo
que vivamos con más desagrado, no? Es decir, me supone un cambio, un imprevisto de repente
darme estos informes. Pero como yo sé que no tengo ningún problema en hacerlos, que dispongo de
tiempo, que tengo capacidad para hacerlo, pues me generará un pequeño impacto, pero no tanto
como si yo lo percibo como: Ostrás, no sé si voy a poder sacar este trabajo adelante. Entonces hay un
impacto que puede ser más o menos mínimo en función de cómo yo lo interprete.

¿Cuándo el estrés se convierte en un problema?

Jota: Ajá. Entonces, claro, por lo que estoy viendo, convivir con el estrés es algo normal, es algo de nuestro
día a día y no tiene por qué ser malo. Cuando se convierte en un problema tener toda esta situación
de estrés? Hemos hablado de extremos: el que vive en un estrés profundo y luego el estrés, pues que
bueno que vamos a sufrir sí o sí. Cuando es un problema el estrés?
Patricia: Pues al final, como comentábamos un poco antes, Jose, por una parte, cuando se cronifica en el
tiempo, es decir, cuando no puedo descansar, cuando no puedo, no llega un punto en el que digo vale,
ya he solucionado este problema, ahora no pasa mas nada, entre comillas en mi vida, no? Es decir,
cuando no hay un tiempo de recuperación como decíamos, o bien cuando yo percibo que no cuento
con las herramientas, habilidades, aptitudes, etc., necesarias para enfrentarme a esa situación.
Cuando, por ejemplo, pues no lo sé, se produce un cambio familiar. Por ejemplo, una mudanza de una
persona muy cercana a nivel de mi familia, es algo que yo a lo mejor no sé cómo gestionar o no sé
cómo voy a afrontar. Y entonces, en ese punto es cuando sí que se podría convertir en un problema,
porque yo interpreto que no tengo las herramientas necesarias para hacer frente a esa situación. A lo
mejor sí que las tengo y me estoy subestimando, no? O a lo mejor no las tengo y tengo que entrenar
ese tipo de habilidades. Pero al final la conclusión es que yo interpreto que no tengo esas
herramientas y por lo tanto aparece esa respuesta de estrés más problemática.
Jota: Mmmm, mira, me suena, me suena mucho el perfil típico de la persona muy implicada en su trabajo,
con mucho estrés que todos conocemos, que en su día a día vive normalmente, le ves como una
persona que es así su vida y sin embargo a lo mejor llega un periodo que se va de vacaciones y ahí le
surgen situaciones en las que supuestamente debe estar relajado, en las que exterioriza quizá una
situación extraña para estar de vacaciones, en las que le pasan situaciones en las que
probablemente este estrés está dando la cara en ese momento. Esto es habitual? Cómo vive esa
persona que en su día a día vive con normalidad la tensión y de repente, en un momento de relax,
surgen situaciones un poco extrañas.
Patricia: Por una parte, lo que puede estar ocurriendo en esto que me planteas es que como la escalera de la
que hablábamos antes, no? En mi día a día yo me voy enfrentando a situaciones continuas de más o
menos estrés. Voy subiendo escalones en esa escalera de la tensión y a lo mejor me voy de
vacaciones, y lo que me debería de suponer un impacto menor, como el hecho de que pues no lo sé,
no me atienden rápido la mesa en el restaurante en el que voy a comer. Fíjate, esto no me debería
quizás de generar muchísimo impacto, sin embargo, a lo mejor es que yo no parto desde un nivel
cero de estrés. Es que yo ya estoy en el escalón 7, por toda esa acumulación que he tenido en la
cotidianeidad de mi día a día. Entonces como yo ya parto de un nivel elevado de estrés, voy a
reaccionar ante ese camarero como si se me fuese la vida en ello, porque yo ya tengo un nivel
acumulado de estrés muy elevado. Y es claro cuando surgen este tipo de situaciones que vemos
como inapropiadas, hijo por qué reaccionas así? Relativízalo, relativízalo, no es para tanto. Claro, pero
es que yo ya parto de un nivel muy alto de tensión, no? O también puede ocurrir en otro sentido, Jose,
de me voy de vacaciones, estoy en un periodo de más o menos relax, no tengo ninguna situación. Es
decir, me permito bajar en esa escalera del estrés, pero es ahí donde pueden florecer todas las
secuencias o consecuencias, todas las secuelas perdón, no consecuencias, de ese estrés que yo he
ido sosteniendo en el tiempo, pues surgen dolores de cabeza, todos estos problemas más de salud
física, que son consecuencia del estrés que yo he ido soportando durante el periodo de trabajo, de lo
que sea.
Jota: En ese momento, a lo mejor que el cuerpo se relaja y bajas la tensión, no? A lo mejor te surgen estas
cosas.
Patricia: Efectivamente. Además es que el estrés afecta al sistema inmune bastante, lo debilita. Entonces
claro, al final si yo tengo bajas mis defensas por ese período de estrés crónico, pues surgen, es el
caldo de cultivo perfecto para cualquier tipo de problema de salud.

¿Qué relación hay entre estrés y ansiedad?


Jota: Claro, claro. Y hay alguna relación entre el estrés y la ansiedad?
Patricia: Efectivamente, entre el estrés y otra serie de problemas psicológicos, entre ellos la ansiedad. Claro,
cuando el estrés se cronifica, cuando yo no puedo escapar de esa situación de demanda continua de
problemas continuos, acabo entrando en un estado en el que yo percibo que no soy capaz de resolver
nada, porque trate de hacer lo que traté de hacer. Me están surgiendo problemas continuamente,
cambios continuamente. Entonces caigo en una situación de oye, pues es que no hay nada que
pueda hacer para solucionar esto. Entonces entro en un bucle en el que siento, en el que empiezo a
anticipar situaciones. Oye, si me ha estado pasando esto todo el rato, pues seguro que me va a pasar
esto otro. Seguro que esto también va a salir mal. Empiezo a entrar como en un bucle catastrofista
en el que continuamente estoy anticipando la llegada de problemas. Y es ahí cuando pueden
aparecer, pues, esos cuadros de ansiedad, situaciones de depresión, etc. O sea que efectivamente,
como decíamos antes, está muy vinculado el estrés con otro tipo de problemas de salud mental

¿Cómo podemos afrontar las situaciones de estrés para que no nos afecte?

Jota: Ya que es inevitable. Cómo podemos o cómo puede una persona afrontar estas situaciones de estrés
que van apareciendo para que no sea algo que nos hace daño? Que lo podamos, no sé si normalizar o
bueno por lo menos, no normalizar, sino que no nos afecte a nosotros mismos.
Patricia: Por una parte, fíjate que hablamos antes de los períodos de descanso, de estos momentos en los que
yo necesito relajarme, necesito desconectar del día a día, necesito desconectar de esa fuente de
estrés, como puede ser, por ejemplo, el trabajo o el cuidado de los hijos, que también es una fuente
de estrés. Entonces necesito esos periodos de recuperación. Lo que podemos hacer es: Oye, si yo
estoy notando que estoy en un estado de irritabilidad continua, que no descanso bien, que tengo un
poco, pues que me siento con este estrés, con esta tensión continua. Quizás necesitamos un periodo
de vacaciones, de desconexión, de alejarnos un poco en la medida en la que podamos,
de esa fuente que nos está generando estrés, no? Pero no todo se debe de quedar ahí, porque yo me
puedo ir de vacaciones y a los 15 días volver y que la situación de mi trabajo sea la misma o que la
situación familiar sea la misma. Entonces, en mi día a día, como puedo afrontar esto? Nos podemos
enfocar a ello de dos formas. Por una parte, focalizarnos en el problema como tal, toda aquellas
estrategias que se centren en resolver el problema como tal, en resolver el problema, en solucionar la
situación, no? Pues buscar un cambio de enfoque, enfrentarnos a la situación delimitando las tareas
de una en una, estableciendo una lista de prioridades o incluso pedir ayuda, es una forma también de
buscar herramientas para solucionar o resolver esa situación. O por otra parte, centrándonos más en
nuestras emociones, el bueno trabajar en el impacto emocional que nos genera esa situación de
cambio o de estrés, no? Pues por ejemplo, buscando el apoyo de otras personas, expresando como
nos está haciendo sentir esa situación o sacando un poco hacia fuera toda esa carga que tenemos a
través de técnicas de relajación, de técnicas de meditación, etc.. Cuando utilizar un tipo de estrategia
u otra? Bueno, depende de la situación, como todo, cada situación requerirá un tipo de respuesta, y
habrá situaciones que requieran ambos estilos de afrontamiento.
Jota: Estaba pensando en todo esto que me dices y echando un poco la vista atrás, pensaba cómo se vivía
antiguamente. Si buscamos fuera de la Edad Moderna que estamos viviendo todos en una situación
habitual, imagino de estrés que nos levantamos, tenemos que ir a nuestro trabajo, siempre se nos
pide más. Estamos en esa rueda en la que probablemente sea difícil que haya alguien que no esté en
un estrés prácticamente continuo. Pero como se vivía antes, echando la vista atrás y fuera de la Edad
Moderna, se vivía este estrés también? O es algo, es una enfermedad más de nuestros tiempos?
Patricia: Pues yo creo que en realidad el estrés siempre ha estado más o menos presente, no? Porque bueno,
a lo mejor no en otras épocas, en otros momentos pues no, no contábamos con el hecho de
someternos aún a un atasco diario. Pero a lo mejor tenías que buscarte las mañas para comer ese
día, no? O para encontrar un trabajo, o para tolerar pues, no lo sé, el que no te agrediesen en la calle.
En fin, que también había situaciones problemáticas en otros momentos de la historia que
implicaban, que podían implicar un estado de tensión más o menos continua, en función de la época
en la que estemos hablando. Pero sí que es cierto, Jose, que el estrés hoy en día es algo muy
presente en la sociedad, por el estilo de vida que llevamos, un poco esta sociedad de la inmediatez,
en la que tenemos grandes exigencias que deben de ser resueltas de forma inmediata. En la que no
estamos acostumbrados a tolerar un poco la frustración o cultivar la paciencia como diríamos, no?
Entonces es cierto que puede ser algo que esté más vinculado a la sociedad de hoy en día por el
estilo de vida que llevamos. No obstante, considero que en realidad estrés siempre ha habido. Lo que
pasa es que, pues eso, tal y como vivimos hoy en día, no es el estilo más saludable, por decirlo así.
Jota: Mmm, sí, sí, totalmente. Tienes toda, toda la razón, pensando un poco en mi vida pasada yo también,
eh? Bueno, pues recuerdo un poco, pues todo esto que me comentas, yo he vivido amaneciendo en
un atasco con la presión del trabajo que tanto por un lado como por otro y haciendo jornadas
maratonianas y el recuerdo que yo tengo de estas situaciones es cómo me cambia a mí sobre todo el
humor, no? Lo que comentas que a lo mejor algo que sin estar en una situación estresada, pues estás
más relajado, más amable, no hay nada que te afecte, a que cualquier persona, precisamente lo que
comentabas antes del camarero, yo no recuerdo ahora con el camarero, pero sí con la gente cercana,
que a lo mejor con cualquier cosa saltas o estás más dispuesto a enfrentarte a cualquier cosa como
si fuese un ataque, no? Imagino que es algo muy habitual.
Patricia: Efectivamente, claro, entramos como en un estado de irritabilidad. Esa tensión tanto corporal como
psicológica, nos genera una irritabilidad continua. Y de hecho, una de las consecuencias que puede
tener el estrés a nivel como más psicosocial es precisamente lo que comentas de estas tensiones,
estos conflictos con personas más cercanas, con pareja o con familia, con compañeros de trabajo.
Oye, si yo estoy en un estado continuo de tensión en el que en la mente tengo continuamente todo a
lo que me tengo que enfrentar y como lo voy a hacer, porque no sé cómo hacerlo, porque me piden
demasiado, porque bla bla, bla, bla, bla. Y mi pareja no ha tendido la ropa de la lavadora cuando llego
a casa. Pues es que eso me puede llegar a crispar por la escalera que decíamos antes. Es que a lo
mejor yo entro a casa después de una jornada de trabajo y ya estoy en un escalón 8. No estoy en un
nivel de tranquilidad absoluta, es que me he enfrentado un día de mucha sobrecarga y llego y me
encuentro con eso. Ya es como esa gota que colma el vaso y es ahí cuando surgen estos conflictos,
estas discusiones, no? O sea que efectivamente tiene una consecuencia relacional, por decirlo así.

¿Cómo podemos minimizar los efectos negativos del estrés?

Jota: Cómo? Cómo ves? Es que hay dos preguntas que se me acaban de acumular en la cabeza y voy a
empezar por una y luego seguimos con la con la otra. Qué medidas debería tomar una persona?
Como estamos viendo que en el fondo todos en la actualidad estamos en una situación más o
menos, pero en la que estamos viviendo este estrés, ¿qué debería hacer una persona en su día a día
para intentar minimizar esta situación de estrés o para que no le afectase tanto personalmente? Que
consejos, antes has nombrado temas de meditación y tal pero, ¿hay alguna cosa más? Así que
podamos añadir que nos sirva en nuestro día a día.
Patricia: Pues una cosa que parece tan básica pero que no hacemos, nadie, es parar y conectar mucho con
cómo nos sentimos a cada momento, no? Porque imagina un día en el que te levantas por la mañana
y no te ha sonado el despertador y ya te levantas tarde y encima vas a desayunar. Ya he subido un
escalón en la escalera del estrés. Vas a desayunar y no queda café y sin café no funcionas. Subo otro
escalón y salgo y encima está lloviendo y no he cogido paraguas. Subo otro escalón y estoy en la
parada del autobús y pasa un coche y me empapa. Subo otro escalón, no? Yo estoy subiendo
continuamente escalones y luego llego al trabajo y el jefe me pide que le haga 40 informes en una
hora, cosa que es totalmente inviable. Subo tres escalones, a lo mejor. Claro, aquí puede ser de
utilidad Jose parar cada cierto tiempo. De hecho, hay un ejercicio que yo trabajo mucho en terapia,
que es realizar al día mínimo tres paradas en las que yo paro todo, incluso me pongo alarmas en el
móvil porque si no se me va a olvidar, paro todo lo que estoy haciendo durante un par de minutos no
necesitamos más. Y me escucho, me leo a mi misma Oye, cómo me estoy sintiendo? Ostras, pues
empiezo a notar un poco de carga en los hombros. Se me está poniendo dolor de cabeza o me estoy
notando un poco tensa con los demás, un poco irritable? Hago este ejercicio de tomar consciencia de
cómo estoy y qué es lo que ha ido pasando para que yo me sienta así. Oye, como he llegado a este
punto, si son las diez de la mañana, ya es primera hora de la mañana, ya me siento así. Ah, pues es
que me levanto y no había café y me ha salpicado el coche, blah blah blah blah blah, no? Al final esto
me permite relativizar un poco las situaciones. Me siento estresada, vale, porque? Vale, porque me ha
pasado esto, esto y esto, y eso me permite de alguna forma enfrentarme a todo lo que me continúe
viniendo a lo largo del día de una forma diferente. Me ayuda a relativizar y me ayuda un poco, pues a
tomar conciencia acerca de qué es lo que me está pasando, no? Porque al final, sino lo que ocurre es
que yo voy subiendo escalones, voy sobre cargando, sobre cargando, sobre cargando. Hasta que
llega lo de la lavadora que no está tendida y es cuando colapso y exploto y lo pago con mi pareja. Si
yo antes he ido haciendo este ejercicio de ir parando, de ir leyéndome a ver que me pasa, como me
siento, qué es lo que me ha ido ocurriendo. Como ya te digo, puedo relativizar un poco más las
situaciones y gestionar cada situación de una en una, otra de las pautas que es fundamental,
enfocarnos en los problemas de uno en uno, en establecer unas prioridades. Si yo me enfrento a
tengo que hacer esto y esto y esto y esto, yo esto no sé ni por dónde empezar, lo que va a suponer
una sobrecarga, no? Bueno, vamos a hacer una lista: qué es lo que tengo que hacer en función de esa
lista? Voy a establecer prioridades. Qué es urgente, que es importante? Qué puede esperar? Y atajar
las situaciones de una en una. Un poquito esas serían así en líneas muy básicas, pequeñas cositas
que las personas pueden ir implementando en su en su día a día.
Jota: Genial, genial, me parece un consejo buenísimo el de las paradas, aunque sea un momentito y
analizar por qué estamos pasando. La otra pregunta que se me había acumulado antes es, bueno, me
imagino que está claro, pero yo lo voy a lo voy a sacar porque he pasado por distintas empresas y he
vivido situaciones muy diferentes, en algunas por el tipo de gestión que se hace del equipo, en el que
se está presionando continuamente para exprimir y sacar más, sin posibilidad de salir de ahí. Y en
otras situaciones en las que sí que se te exige, sí que tienes que dar lo máximo que puedas, pero en
la que incluso en el sitio donde estás trabajando hay una sala de meditación, o sea que en un
momento, si tú quieres, entras y estás ahí un rato haciendo esa parada que comentabas. Incluso si un
jefe detecta que hay una persona que está en una situación que se ve, que empieza, que se ve, no? Ya
físicamente, que está estresado, automáticamente se va hacia él y se le dice date una vuelta. Date 15
minutos, incluso si está fatal, vete a casa y ya vendrás mañana y relájate. Y son cosas que hacen que
cambie y que esa persona de repente sea consciente de que está en un punto en el que no debes
estar. Bueno, me imagino que evita que esta situación vaya más y que te pueda pasar algo.
Patricia: Claro, al final hay veces que nuestro propio entorno nos señala, nos ven desde fuera y nos señala un
poco como nos ven, porque efectivamente al final se nota cuando una persona está estresada,
incluso a nivel físico como decías. Y es estupendo que existan estas empresas, estos lugares de
trabajo en los que se facilite un poco o se cuide la salud de los trabajadores. Lo que ocurre es que lo
ideal sería, claro, cuando nos detectan esto externamente es porque ya hemos sobrepasado cierto
límite. Lo ideal es que nosotros podamos hacer un poco este ejercicio de autoconciencia, de leernos
y de detectarlo a tiempo antes de que nos desborde y antes de que se pueda manifestar
externamente, para no llegar a esas dificultades de salud de las que hablábamos.

¿Cómo ayuda la terapia a una persona que sufre estrés?


Jota: Y cuéntanos un poco ya para ir terminando. Cómo puede ayudar la terapia? O si debe ir una persona
que tenga estrés a terapia. Y en caso de que sea que sí. Cómo le ayudaría acudir a terapia?
Patricia: Lo que es común que ocurra, Jose es que lamentablemente las personas acuden a terapia cuando ya
no es sólo estrés, sino que ha acabado derivando en otra serie de problemas secundarios como los
que nombramos como ansiedad, como una situación de depresión o como problemas en el
matrimonio o en la pareja. En fin, cuando ya hay una consecuencia mucho más explícita. Entonces
ahí tenemos que trabajar tanto esas secuelas psicológicas como la propia raíz del problema, que
sería la fuente de estrés. Entonces, esto es con lo que más lamentablemente nos encontrábamos. Sí
que es cierto que hay algunas personas que lo detectan a tiempo y que acuden a terapia, que es
fantástico porque no acaba derivando en otra cosa, podemos trabajarlo mucho más rápido. Pero
bueno, nos llegan ambos tipos de situaciones a terapia. Cómo puede ayudar la terapia? Bueno, pues
al final en función un poquito de lo que le esté ocurriendo a la persona, del punto en el que se
encuentre. Pero al final es bueno trabajar un poco en la gestión de rutinas, de horarios, de
organización un poco del día a día, de cómo pedir ayuda a otras personas, de ver un poco también
cómo la persona se está enfrentando a esa situación, con qué herramientas cuenta para que
podamos detectar si hay que potenciarlas, si hay que poner en marcha otra herramienta distinta, un
poco hacer esta lectura de cómo la persona está afrontando esa situación de cambio, de estrés o de
estrés continuo. Entonces. Y luego también a través de herramientas como las que nombramos un
poco antes, no técnicas de relajación, de meditación, de fomentar un poquito la autoconsciencia,
gestión de horarios o incluso toma de decisiones. A lo mejor habrá situaciones en las que tengamos
que poner límites y alejarnos de esa situación porque sea inmodificable. El dejar un puesto de trabajo
que no nos genera posibilidad de cambio, el dejar una relación de pareja cuando realmente no
podemos hacer nada por continuar, por solucionar los conflictos. Al final fíjate como abarca muchas
más cosas el estrés, no? También el cómo nos comunicamos, cómo pedimos ayuda, si podemos
poner límites o no. Entonces, en función de cada caso veremos qué necesidades hay detrás. Pero
efectivamente es algo que se trabaja desde la terapia y que cuanto antes lo hagamos mejor para que
no acabe derivando en otras dificultades de las que nombraba.
Jota: Me parece apasionante, me parece apasionante y efectivamente entiendo que al final no se acuda a
terapia hasta que te está afectando y que importante sería hacerlo un pasito antes para que fuera
todo más, más sencillo.
Patricia: Uf! Efectivamente, legítimamente. Por eso animamos a todas las personas que nos estén
escuchando, a que bueno, si notan que están en un estado de irritabilidad, que sienten que no pueden
más, en un estado de cansancio, insomnio, tensión muscular, probablemente se encuentren en una
situación de estrés del malo, del que decíamos antes y animamos a esas personas a que acudan a
terapia, y a que puedan resolver eso que les está generando ese malestar.
Jota: Genial, pues Patricia, muchísimas gracias por estar con nosotros esta mañana. Y nada, nos vemos
enseguida en otro apasionante capítulo de salud mental.
Patricia: Estupendo, Jose. Muchas gracias a ti, como siempre. Un saludo y vamos a cuidarnos mucho.
Jota: Chao, chao.
Patricia: Hasta luego.