82 – La frontera entre el trabajo y el hogar

Jota: Muy buenos días a todos. Un día más aquí para hablar de salud mental y de nuevo estamos con nuestra queridísima amiga Patricia, que como todos sabéis es Psicóloga Sanitaria enfocada en población adulta que trabaja desde las Terapias Contextuales y es una pieza fundamental del equipo de Psicología Online Avanzada. Muy buenos días, Patricia. ¿Qué tal? ¿Cómo estás? 

Patricia: Buenos días, Jota. Pues estupendamente. 

Jota: Pues tengo que confesar que estoy trabajando desde casa y a veces esto es complicado, es complicado. Espero que hoy nos desveles qué podemos hacer, los que solemos trabajar desde nuestra casa, cómo diferenciar y hacer cosas. Yo, como lo hago, igual también puedo contar algún truquillo. 

Patricia: Estupendo. Si, además es que es algo que los dos estamos en ese contexto de teletrabajo en muchas ocasiones y cada vez más personas. Entonces, creo que es un tema muy actual y muy relevante. 

¿Por qué es importante establecer una frontera clara entre el trabajo y el hogar cuando teletrabajamos?

Jota: Tiene muchísimas ventajas, pero también tiene algún que otro inconveniente. Y vamos a ver hoy, efectivamente, cómo separar. Dónde poner esos límites o esa frontera entre el trabajo y la vida en el hogar que no es trabajo. Cuéntanos, ¿por qué es importante establecer una frontera clara entre el trabajo y el hogar cuando estamos en este contexto en el que muchas veces estamos teletrabajando o trabajando desde casa? 

Patricia: Claro. Sí, bueno, en primer lugar, claro, el teletrabajo es algo que ha ido aumentando de una forma como muy drástica, ¿verdad? Muy, muy rápido a raíz de la pandemia que todos hemos vivido, parece que muchas empresas han empezado a tomar conciencia de que es muy posible el teletrabajar. Suponen además un ahorro de costes para las empresas y muchas facilidades, en muchos casos para los propios trabajadores. Ahorramos tiempo en desplazamiento, quebraderos de cabeza con lo que supone el tema de los desplazamientos. Entonces, bueno, pues es una opción que se está presentando cada vez como más favorable, que muchas empresas ponen facilidades y demás. Entonces, puesto que es una realidad a día de hoy que muchas personas teletrabajamos, y creo además que la tendencia es a que cada vez vaya más, es importante porque al final estamos mezclando espacios. Estamos mezclando un espacio de trabajo con un espacio de ocio, de descanso, de familia, de pareja o de tiempo para nosotros. Entonces, el que no haya una separación estricta y de una manera tan definida como cuando vamos a la oficina o estamos en casa, la imposibilidad o la dificultad de hacer eso cuando lo hacemos todo en un mismo espacio, pues nos puede llegar a plantear algunos problemas en cuanto a bienestar, en cuanto a salud mental. Es, al final, la mente humana está diseñada para asociar. Aprendemos a través de asociar estímulos. Entonces, por poner algún ejemplo, pues como cuando a lo mejor estás conviviendo en pareja en una casa y te separas, rompes la relación y le coges como cierta manía a esa casa. De hecho, hay muchas personas que deciden mudarse a un sitio diferente. Claro, porque tenemos asociada a esa casa, ese espacio, a esa relación de pareja, a esa otra persona. Pues imagínate lo que nos va a pasar a nivel de trabajo. O sea, es difícil separar esos ambientes. Tenemos asociado en un mismo espacio una fuente de un poquito de estrés con un mismo sitio donde deberíamos también estar tranquilos. Entonces es un poco complicado hacer esta separación. 

Jota: Claro, entiendo que todo esto, que es por el tema que le estamos hablando, afecta a nuestra salud mental. 

Patricia: Sí, claro, efectivamente. Efectivamente, cuando yo hago todo en un mismo espacio, en un mismo ambiente, si no pongo en marcha algunas medidas que me pueden ayudar, estoy en un ambiente que ya de por sí me genera estrés porque lo tengo vinculado al trabajo, entonces es mucho más difícil desconectar. Tenemos la tentación de alargar la jornada laboral con esto de venga, que en diez minutillos me lo quito y así ya… Bueno, y a lo mejor diez minutillos se convierte en una hora y media. Esto al final, como decía, nos acaba generando estrés, nos puede llegar a generar ansiedad, dificultades para conciliar el sueño, dificultades en alimentación. Es decir, es que se pueden llegar a desajustar bastante nuestros hábitos saludables en general. 

Consejos para Reducir Conflictos Familiares Durante el Teletrabajo

Jota: Efectivamente, yo creo que hay algunas otras cosas que pueden pasar. Hay gente que porque estés en casa se piensa que no estás trabajando y te pueden… estar llamando, interrumpiendo durante tu jornada y que también está afectando a tu parte del trabajo, haciendo que a lo mejor no seas tan productivo o que no tengas… Entonces, es muy importante establecer esas fronteras y saber marcar horarios y marcar zonas a lo mejor, no? 

Patricia: Efectivamente. Y acabas de señalar una consecuencia, un potencial peligro, por decirlo así, que también puede darse efectivamente, que es que esto influya en las relaciones familiares, con aquellas personas con las que conviva, si convivo con otros, ya sea familiares, pareja, etcétera. Claro, también puede darse algún problemilla, porque al final para las otras personas quizás es difícil encajar que yo estoy en jornada laboral, aunque esté en casa. Entonces, efectivamente, pueden darse interrupciones: ‘Oye, porfi dame esto un momento’, o ‘¿sabes dónde está lo otro?’ Y al final es difícil, porque uno responde tenso porque estoy trabajando, porque no es momento. Y puede que sea una fuente de conflicto también, efectivamente. Incluso también dificultades de concentración. Por eso de bueno, mientras dejo esto haciéndose, pongo la lavadora, entonces estoy pendiente de la lavadora, de tender, estoy pendiente de que ahora tengo una reunión en cinco minutos. El comer, por ejemplo, delante del ordenador. Al final, todo esto va a afectar a que yo me pueda concentrar en lo que realmente estoy haciendo. 

Jota: Totalmente. Todo lo que estás contando, fíjate que estás mezclando una reunión con la lavadora, con comer. Eso no es establecer ningún orden, ninguna frontera. Y al final la vida se convierte un poco en un caos. Y entiendo que a nivel de salud mental, esto debe ser lo peor, ¿no? 

Patricia: Claro, efectivamente. Necesitamos cierto orden, cierta rutina, y para ello necesitamos separar ambientes, aunque sea a veces de una manera un poquito más forzada o artificial, pero desde luego nos va a ayudar antes que hacerlo todo en un mismo espacio, comer en el mismo despacho o en el mismo escritorio, el dormir en el mismo espacio, pues todo esto nos va a nos va a repercutir. 

Minimizando Distracciones y Manteniendo el Enfoque

Jota: Dinos estrategias, ¿qué podemos hacer para poder poner estas fronteras, estos límites de todo esto que estamos comentando? 

Patricia: Vale, lo más, la premisa más ideal de todas sería el poder separar ambientes físicamente. Es decir, el que yo tenga un espacio, una habitación, una sala, un despacho. Bueno, habitación no, de hecho sería un despacho como tal, en el que solo trabaje y ya el resto de la casa, una habitación separada, el comedor o salón, en fin, que haya espacios físicamente diferenciados. ¿Qué pasa? Que a veces esto no es posible. Si lo tuviésemos así, si tuviésemos la capacidad o la posibilidad de tenerlo en espacios estrictamente delimitados, pues genial, porque así nuestra mente asocia cada espacio a una actividad diferente y esto nos genera tranquilidad, nos posibilita, el que desconectemos, etcétera. Como decíamos, esto no siempre es posible. Entonces, ¿qué vamos a hacer? Vamos a tratar como de engañar, por decirlo así, a nuestro cerebro, de manera que vaya asociando algunos comportamientos a los distintos espacios. A nivel de esta separación o de la limitación física, pues se me ocurre si tenemos posibilidad de poner aunque sea un biombo, algún tipo de separador de espacio que distribuya la estancia. Entre aquí tengo el despacho de trabajo y todo lo demás es el resto de la casa. Si pudiésemos hacer esto sería bastante bueno, o sea, que el espacio quede lo más compartimentado posible. Además de estos otros truquitos, así como decíamos, para engañar a nuestra mente. Cambiarnos de ropa, fundamental, y esto es algo que muchos psicólogos visibilizaron mucho durante la pandemia. Cuando estamos trabajando nos ponemos ropa de trabajo, de arriba a abajo. Yo me ducho, me visto, me peino, me maquillo si me apetece maquillarme, como si fuese a ir a la oficina exactamente igual. Porque mi cerebro tiene que distinguir que ahora toca turno de trabajo y entonces me visto, me adecuo a ello como la realidad. Y cuando ya no estoy trabajando, pues ya me pongo el pijama, me pongo ropa más informal, lo que sea, pero si estoy trabajando tengo que tener ropa de trabajo. Cuando terminemos de trabajar, muy importante, cerrar y guardar todo lo que esté relacionado con el trabajo, que no se quede a la vista. Si yo comparto en un mismo espacio el escritorio donde trabajo y el sofá o una cama o lo que sea, pues tengo que tener todo recogido, todo fuera de mi alcance. Porque si yo dejo el ordenador, sigue siendo como una especie de recordatorio, de ‘que mañana tengo una reunión importante con no sé quién, me tengo que levantar y que no se me olvide hablar de esto, bla, bla, bla’. Es que fíjate lo fácil que es enredarse en esto. Entonces, cuando termino de trabajar, lo guardo todo para que no quede a la vista y que así no sea un recordatorio continuo de lo que implica el trabajar. Como si fuese cambiar el escenario de un teatro. El escenario se adapta a la función que tengamos en ese momento, pues de la misma manera que podamos hacer eso con el espacio en el que vamos a trabajar. También sería muy conveniente ponernos alarmas que delimiten el tiempo de trabajo. Porque si no la tendencia es como estoy en casa, estoy a gusto, estoy tranquila, estoy… Lo que sea, pues quizás a lo mejor no estoy muy pendiente de la hora o me viene un poco la tentación de alargar lo que estoy haciendo. No, nos ponemos una alarma que nos señalice el momento de hacer un descanso, el momento de parar para comer, el momento de volver a trabajar y el momento de terminar. Y seguimos a rajatabla esa alarma en la medida de lo posible. También sería conveniente cuando estamos trabajando para el tema de poder concentrarnos mejor, eliminar todo distractor, todo lo que pueda distraer mi atención que quede fuera. Es decir, no mezclamos trabajo con: ‘Venga, me aburro, voy a mirar un ratito redes sociales o voy a echar un vistazo a alguna noticia o tengo la tele de fondo.’ No, no, no. Tenemos que quitar todo eso, porque si no vamos a mezclar una actividad con la otra, ya sabemos que cuando mezclamos cosas, nuestro rendimiento no es igual. Y como decíamos también, un poco alineado con esto, no hacer nada que no esté relacionado con el trabajo. No pongo una lavadora, no me pongo a tender cinco minutitos y luego sigo con lo que estaba haciendo. Es que así es imposible mantener la concentración, ¿verdad? De cara también a lo que comentabas, Jota, de la familia, de las parejas, de cuando a veces a lo mejor no se respeta o hay algún conflicto derivado de esto. Bueno, comunicar nuestros horarios de trabajo y lo que esperamos que suceda en esos espacios, marcar ciertos límites de yo estoy en casa en este horario, pero es como si no estuviese, estoy trabajando. Entonces, salvo que haya una urgencia de que se esté quemando la cocina, no se puede interferir en ese horario. El dejarlo acordado, explicado desde la asertividad, desde una asertividad amable para así minimizar la posibilidad de que haya algún conflicto. Y dos últimas cositas que se me ocurren, Jota, no ir con el tiempo pegado. Es decir, tratar de no hacer esto de me levanto cinco minutos antes y voy a la reunión, pero no me visto y entonces no pongo la cámara y mientras estoy tomándome el café. No, levantarnos con tiempo, que nos permita cuando ya me siento para trabajar, estoy plenamente concentrada en que lo que me toca es trabajar. Es decir, marcarnos como una organización del tiempo que nos permita poder llegar a todo desde la tranquilidad, no alargar los descansos tampoco innecesariamente, sino ser como muy estrictos con los horarios que nos marquemos. Y mantener al final un poco esta rutina de horarios. El ser constante va a ayudar a que nuestro cerebro interiorice esta separación de ambientes, pero también esta separación de horarios y de rutinas. 

Jota: Qué bien. Has contado un montón de consejos buenísimos, todos. Hay muchos de esos en los que yo me siento reflejado y si quieres cuento aquí un poquito alguna de las cosas. Yo, efectivamente, trabajo en este despacho, solamente trabajo, no hago otra cosa que no sea trabajar. Y todo lo que es trabajo no sale de aquí. El móvil de trabajo se queda aquí, el portátil de trabajo se queda aquí. Cualquier cosa que tenga que hacer de trabajo tiene que ser aquí, no me lo llevo a otro sitio. Entonces, eso es importantísimo, porque yo cuando entro aquí, sé que estoy trabajando. Efectivamente, no todo el mundo puede tenerlo. Esa diferenciación que has puesto del biombo, también es ideal. Conozco otra gente que lo que hace es ponerse, si no puede tener un sitio separado, lo que utiliza es ponerse de forma diferente a como lo hace habitualmente cuando está en casa. Utilizar una parte de la mesa de una forma diferente o ponerse en una orientación que no es la habitual y que nunca se ponen así. Y lo que dices, eso es importantísimo. Cuando has acabado, guardar ordenador, móvil o todo lo que relaciona al trabajo en un sitio y cerrar. Y efectivamente, no mezclar tareas, esto de la lavadora y todo esto. Fíjate una cosa que yo hago, que cuando estoy trabajando, aunque haya gente en casa, que si se tienen que comunicar conmigo, no vengan directamente a mí, me tienen que escribir como lo harían si estuvieran al trabajo, me escriben un WhatsApp o lo que sea, y yo cuando pueda contestaré. Pero no pueden abrir la puerta, Oye, ¿quieres hablar conmigo? Escribes como si estuviese en el trabajo, que es donde estoy. Entonces, también comunicar esto es interesante, porque ya contestas tú, si estás en medio de una reunión, pues ya contestarás cuando puedas, o si puedes en ese momento, pues ya estableces la comunicación como tú veas. Pero es muy importante separar y afecta mucho, porque es una gran ventaja trabajar desde casa. Probablemente también para el empresario, pero también para los trabajadores, que antes de que ocurriera la pandemia había mucha gente, entre ellos yo, que luchábamos por poder hacer esto y se veía como algo complicado y difícil. Pero también es verdad que hay otra mucha gente que no quiere hacerlo. Y hay que darle la oportunidad a esa gente de que pueda ir a la oficina. No puede, o sea, no quiere o no puede hacerlo, porque hay muchos sitios que por las circunstancias, porque por la casa, por la familia con la que convives, si tienes niños pequeños, si tienes gente, a lo mejor no puedes tener un sitio donde te concentres y trabajes a gusto o cómodo. Entonces, también hay que respetar esas cosas y darles la oportunidad de que trabajen, desde la oficina. 

Patricia: Sí, sí. Sí, totalmente, totalmente de acuerdo, Jota. Y añadir algo que no hemos nombrado, que hay personas que tienen una opción mixta, ¿verdad? Que van a la oficina uno o dos días a la semana, o sí, en fin, con la frecuencia que sea, y luego el resto teletrabaja. Avisar de que creo que esta situación tiene más riesgo aún que cuando teletrabajamos al 100%. Porque cuando teletrabajamos al 100%, como que uno, en base a la experiencia, vamos diseñando nuestros truquitos, vamos viendo qué nos viene mejor y qué nos viene peor. Pero cuando es una opción mixta, puede que tendamos a descuidar: ‘bueno, no, si teletrabajo dos días, pues me apaño en el sofá y con la espalda encorvada.’ Y entonces, claro, aunque vayan a ser dos días a la semana, pero es que al final son muchas horas y debemos de igualmente prestar atención y de cuidar el espacio y cómo nos organizamos, sean los días que sean. No caigamos en esa trampa de es muy poquito, porque si nos ponemos a sumar horas no es poquito. Y cuando hablamos de salud mental, pues nada, todo es importante. 

Jota: Es importantísimo tener un sitio donde estés cómodo y puedas trabajar a gusto. No puedes estar… trabajo desde el sofá aquí estos dos días. No, no, no. Tienes que tener tu sitio donde te cuides la espalda. Efectivamente, es que son muchas horas y la espalda es tuya, solo tienes una y hay que cuidarse. Si, si. 

Patricia: Efectivamente. 

Preservando la Interacción Humana Más Allá de las Pantallas

Jota: Luego también, lo que comentas de mezclar, que es peligroso lo que dices por lo que comentabas, efectivamente, pero también tiene un papel muy importante acudir a la oficina y tener ese contacto con las personas que se pierde estando desde casa. Y hay que aprovechar esos momentos que vas a la oficina para tomarte el café con esos compañeros, para poder comer con ellos y poder compartir cosas que estando en casa, aunque hagas llamadas, tengas reuniones por Zoom o por lo que sea, no es lo mismo. No compartes, no hablas, no conoces a la persona. Esa unión hace que luego el equipo funcione mucho mejor. 

Patricia: Efectivamente, es que el contacto humano en presencia es totalmente diferente cuando lo hacemos únicamente a través de una pantalla. Entonces, claro, vamos a cuidar los espacios que sí que tenemos compartidos con otras personas o para personas que solo teletrabajan, que no acuden presencialmente a la oficina o a otro espacio de trabajo, vamos a cuidar mucho más nuestras relaciones sociales. Porque al final, si no la tendencia puede ser de pasarnos todo el día en casa y no tener contacto con el mundo exterior y tangible. Oye, vamos a potenciar los espacios de cuidado, los espacios de tener ocio con otras personas, de aunque sea salir a tomar un café donde sea y con quien sea, pero vamos a mantener esos espacios vivos. 

Jota: Sí, incluso sería que las empresas lo intentarán promover, pero si no nosotros mismos, el intentar tener contacto con nuestros compañeros de trabajo en el que no solo se hable de trabajo, aunque sea de forma virtual, si estamos siempre trabajando, que podamos compartir al menos una vez a la semana un momento de charla de lo que sea. Puede ser hablar de nuestras vidas o de una serie o del partido de fútbol que hubo ayer. Da exactamente lo mismo. Pero hablar de otras cosas que no sean solo trabajo, que eso une mucho a las personas y hace que los equipos funcionen mejor, que cuando solo hablan de trabajo. 

Patricia: Totalmente de acuerdo contigo, Jota. 

Jota: No sé si hay alguna cosa más que quieras contarnos, Patricia. Me parece súper importante que además estamos todos ahora mismo metidos en un entorno en el que sucede esto si no somos nosotros los que estamos trabajando. Tenemos a alguien que lo está haciendo. A lo mejor llegamos a casa nosotros de la oficina, nos encontramos con que nuestra pareja o alguna persona con la que convivimos sí que está trabajando desde casa. Y tenemos que entender también esto que estamos contando, que esa persona necesita su espacio y sus tiempos. Y bueno, que esto ha venido para quedarse y hay que ser cada vez más conscientes y cuidarnos un poquito. Ser productivos y cumplidores en el trabajo, pero a la vez saber desconectar y vivir la vida sin que nos afecte que lo estemos haciendo desde casa. 

Patricia: Efectivamente, sí. Para que nos podamos beneficiar justamente de las ventajas que tiene teletrabajar, tenemos que cuidarnos, tiene que ser un… Tenemos que fomentar un espacio también de cuidado, y es que eso es lo único que nos va a permitir que esto sea beneficioso para nosotros. O sea, es decir, el progreso tecnológico, virtual, etcétera, tiene que ir de la mano también de ir adaptándolo a nuestras necesidades como seres humanos. Entonces, creo que hemos podido hablar un poquito de todo. Espero que esto le pueda servir de ayuda a algunas personas. Y siempre avisar que en situaciones en las que podamos sentir que el estrés se nos va un poquito de las manos, que llevamos arrastrando una racha larga de insomnio, que estamos muy irritables, estamos empezando a tener problemas con las personas con las que convivimos, pues quizá sea un buen momento para solicitar ayuda de terapia psicológica y ver qué es lo que puede estar ocurriendo. 

Jota: Pues sí, efectivamente, no lo dejemos pasar. Muchísimas gracias, Patricia. Espero verte pronto en otro capítulo y cuídate. 

Patricia: Gracias a vosotros, Jota. Un placer, como siempre. Hasta luego. 

Jota: Chao, chao.

Patricia Martinez Psicóloga Online

Autor: Patricia Martínez

Psicóloga Psicóloga General Sanitaria con experiencia de trabajo en población infanto-juvenil y adulta.
Supervisora de casos y apoyo del equipo de POA.
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