Jota: Muy buenos días a todos. Un día más aquí para hablar de salud mental. Y de nuevo estamos con nuestra querida amiga Paula Massa, que como todos sabéis, es psicóloga experta en terapia online, con más de 20 años haciendo terapia, más de 10 haciéndolo de forma online y además es supervisora de los casos y apoyo del grupo de Psicología Online Avanzada. Buenos días, Paula. ¿Qué tal? ¿Cómo estás?
Paula: Buenos días, Jota. Encantada de estar aquí.
Causas psicológicas, relacionales y médicas de la ausencia de sexo
Jota: Yo también deseando hablar otro día más de salud mental. Y hoy vamos a hablar de un tema de pareja que gusta mucho. Y bueno, es de estos momentos o situaciones en los que se da durante una relación de pareja en los que no tienen relaciones sexuales. Cuéntanos un poco ¿Cómo afecta esto y a qué es debido?
Paula: Los motivos por los que puede darse la ausencia de sexo en las relaciones de pareja pueden ser varios. Tenemos factores psicológicos que influyen, como puede ser la depresión, puede ser ansiedad, puede ser problemas de autoestima, puede ser el miedo al rechazo, puede ser el tener algún trauma, haber vivido algún tema, algún conflicto que ha generado estas secuelas a nivel sexual. Eso en cuanto a factores psicológicos, por ejemplo, también puede haber factores relacionales, si estamos en conflicto en la relación de pareja, si hay problemas de comunicación, si hay a lo mejor falta de conexión emocional. Estos pueden ser los factores relacionales, digamos. También hay ciertos factores ambientales, sociales, como puede ser la ausencia de tiempo, los niños, otro tipo de obligaciones. Y también factores médicos o factores biológicos, como puede ser el tener algún una enfermedad crónica, sufrir alguna dolencia durante las relaciones sexuales, el estar tomando alguna medicación que afecta a la líbido. Estas pueden ser las razones por las que existe la ausencia de las relaciones sexuales, del sexo, en nuestra relación de pareja.
Diferencias entre falta de sexo al inicio y ausencia tras una etapa de actividad sexual
Jota: Creo que luego, además, puede haber una separación que no es lo mismo que en el inicio de una relación de pareja, no se tengan relaciones sexuales, a que haya sido durante el tiempo, que sí que se hayan tenido y que luego haya una fase posterior en la que no suceda. ¿Sería diferente estos dos momentos?
Paula: Sí, claro. Cuando llega algún caso a consulta, a terapia de pareja, en donde este es el motivo de consulta, la ausencia de sexo en la relación de pareja, lo primero es importante un poco identificar si ha habido un consenso previo. Porque esto es esencial, hay parejas que deciden que no va a formar parte de su relación este aspecto, el sexual, y puede ser. Y siempre que realmente exista ese consenso, hasta ahí es válido. El problema es cuando ese consenso no ha tenido lugar. A veces se cree que ha existido y realmente no ha sido así. Por lo tanto, se estaría produciendo una asimetría que llamamos, y entonces ya genera conflicto, generaría un problema y puede ser el motivo por el que una pareja decide venir a consulta. Claro que es muy frecuente esto que dices, al principio de la relación puede haber una mayor frecuencia de relaciones sexuales y luego que suceda algo, tanto de esos factores psicológicos como médicos, relacionales, que hemos hablado antes, que pudieran estar determinando que en esta etapa de nuestra relación no exista este aspecto, el sexual.
El papel del consenso y las creencias personales en la vida sexual de la pareja
Jota: Claro, o iniciando la terapia que alguna de las personas no se sienta preparada o todavía no tenga, por lo que decías tú, por falta de confianza, lo que sea, y no haya sucedido nunca, que no hayan llegado a tener una relación previamente.
Paula: Podría ser, podría ser.
Jota: Incluso podría ser también por temas religiosos.
Paula: También, claro. Si, si.
Jota: Que exista una pareja, pero que no quiera, al menos una de las personas, hacerlo hasta, por ejemplo, el matrimonio.
Paula: Por ejemplo, sí. Ahí es cuando entonces hablaríamos de una asimetría, porque mientras uno tiene el total convencimiento, la seguridad o la confianza de que ha de ser así, a lo mejor el no tener relaciones sexuales, por ejemplo, hasta el matrimonio, quizás la otra parte no esté tanto metido en esa creencia y, por tanto, no tenga tanto el convencimiento. Y entonces, ahí hay un conflicto en cuanto al deseo, la necesidad de este aspecto en la relación, efectivamente.
Cómo abordar la falta de deseo sexual y cuándo acudir a terapia de pareja
Jota: Claro. Me imagino que cuando las dos personas están de acuerdo y están conformes, no hay problema. De hecho, no acudirán ni a terapia porque no hay conflictos ni nada. Esto sucederá cuando sí que hay un desequilibrio y hay una persona que, por el motivo que sea, no quiere o no puede, y la otra persona sí quiere. También entiendo que si es un tema de una enfermedad o lo que sea, es más comprensible y que la otra persona pueda decir: ‘Bueno, estamos en un proceso en el que ahora mismo no se puede.’ Pero cuando es una cosa, por ejemplo, en el tema religioso, que una persona está conforme y otra no, sí que puede haber algún conflicto. O cuando, durante una relación, pasado un tiempo, una persona ha perdido el deseo y otra persona no, también puede ser un conflicto. ¿Cómo se puede abordar esto dentro de la pareja para intentar solucionarlo? ¿O la única solución es acudir a terapia? ¿O qué habría que hacer?
Paula: No, la única solución no es. Lo que pasa es que en terapia nos enseñan muchas maneras de comunicarnos. Y probablemente, si esto ha supuesto un conflicto en mi relación, es porque a lo mejor no ha habido tampoco una correcta comunicación. Pueden existir ciertos tabúes, pueden existir determinadas dificultades para poderlo hablar y para poder explicar qué es lo que me está pasando. Independientemente de que eso se aclare, se ponga sobre la mesa y la otra parte lo entienda, si, por ejemplo, está generado por un problema de ansiedad, por un problema de depresión, evidentemente, aunque sea desde un punto de vista individual, la persona ha de tratárselo. Claro, no solo por lo que es la ausencia de sexo o por la falta de líbido, que sería la punta de un iceberg, sino por tratar esa ansiedad o tratar esa depresión, o quizás el trauma o el miedo que le está provocando esta ausencia de deseo, como tú decías, en la relación.
Jota: ¿Y qué pasos habría que dar? ¿Cuándo se da este paso? ¿Cómo? Porque esto puede pasar, no pasa de repente, o sí, puede pasar de repente, no lo sé. Pero, ¿cómo sería el proceso en el que sucede y cómo debería comportarse una pareja a la hora de tomar medidas?
Paula: Bueno, como cada uno tenemos unos tiempos diferentes, cada uno tenemos unas formas de reaccionar de manera diferente. Así como hay parejas que desde el primer momento, porque no están teniendo relaciones sexuales, consideran que tienen un grave problema y no saben por dónde tirar, se pueden sentir bloqueados, se pueden sentir paralizados, pueden sentir, pues eso, que no encuentran otros caminos de solución. En esos casos lo más recomendable es acudir a terapia cuanto antes. Hay otras parejas que quizás lo entienden como algo más normal, como que hay fases, como que hay etapas y permiten que ese tiempo pase. Si aún así el problema no se ha resuelto y efectivamente llegas a ese punto también del bloqueo, de la parálisis, de no saber por dónde tirar, pues ahí habrá llegado el momento de acudir a terapia. Depende mucho de cada uno. Y claro, esto es una cuestión de dos. Entonces, todavía se hace más complejo el tomar esa decisión. Yo, independientemente de que ambos miembros de la pareja vean necesario el pedir ayuda o no, recomendaría que mientras no se haya dado ese consenso, quizás que la persona que sí, que ve la necesidad, lo antes posible acuda.
Cuando solo uno acude a terapia: gestión emocional, culpa y comprensión
Jota: ¿Y qué ocurre aquí? Si una de las personas, que probablemente sea la persona que sí, que quiere tener sexo, que sí, que tiene la idea de tenerlo, es la persona que toma la iniciativa de acudir a terapia, ¿qué soluciones se le pueden aportar para solucionar este problema? Porque si la otra persona no acude…
Paula: No tiene por qué ser siempre la persona que quiere la que acude a terapia. Más bien, diría yo que es al contrario, porque también a veces esta falta de libido puede generar mucho sentimiento de culpa, puede generar un poco la sensación de que estoy rechazando a mi pareja y no quiero que bajo ningún concepto se sienta rechazada o rechazado. Entonces, quizás sea de la primera parte que surge la demanda. Es bastante probable que sea así. Además, si, como te decía antes, está generado por un problema de ansiedad o por un problema de depresión, también hay otra problemática alrededor, con lo que por tanto, generalmente es la persona que sufre, a lo mejor esa ausencia de deseo, la que más acude o la que más encuentra la necesidad o la que cree. Mientras que la otra persona, aún queriendo y teniendo ese deseo y viendo que en algunos momentos no se dan las cosas como esta persona quiere, es posible que también esté viendo un poco la problemática con objetividad, si depende de la otra persona, lo esté viendo desde fuera, lo esté viendo un poquito más claro y a lo mejor pueda entender que haya que darse un tiempo, que se puede esperar, puede recurrir más a la paciencia.
Jota: Y no sé si sería la misma situación, pero ¿qué ocurre cuando en una relación sí que hay relaciones sexuales, pero está descompensado y una de las personas quiere más y otra persona no le hace falta tanto?
Paula: Ahí hablaríamos otra vez de comunicación. Es muy necesario hablar de lo que está pasando, de lo que estamos necesitando en la relación y que a lo mejor no sucede y cómo te hace sentir, en este caso. Y dar la opción a la otra parte de explicar también por qué está llegando a los niveles que está llegando, quizás, qué es lo que le hace sentir así y si es algo también transitorio, si es algo temporal, siempre desde la comunicación se aclara mucho. Lo que pasa es que es un tema complicado para tratar en pareja. Por eso yo lo más recomendable siempre veo el acudir a terapia por el hecho de que es un espacio muy seguro, muy sereno, en el que podemos poder expresar lo que sentimos de una forma más efectiva.
Estrategias para recuperar la conexión sexual: mindfulness, intimidad y nuevas formas de contacto
Jota: Claro. Si la pareja no toma la decisión de acudir a terapia, lo que comentas de la comunicación de hablarlo y demás, que lo podrían hacer en casa, tranquilamente, ellos, probablemente para encontrar sus soluciones. ¿Es la única vía, la de la comunicación sea en terapia o sea en casa? ¿O hay alguna otra opción más que pueda ayudar?
Paula: Existen otras técnicas, por supuesto. O sea, la comunicación es para dar un primer paso con respecto a la definición del problema. Y desde ahí, como pareja, nos marcamos unos objetivos. Si esos objetivos creemos que somos capaces de alcanzarlos ambos juntos, así, sin tener que pedir ayuda, vamos a por ellos. Si lo intentamos y vemos que no llegamos a ellos, entonces es cuando podemos también pedir ayuda a algún profesional donde se seguirá fomentando, por supuesto, la comunicación. No venimos a terapia solo y exclusivamente a comunicarnos. También en terapia podemos aprender técnicas de relajación que nos ayudan a gestionar a lo mejor esos momentos concretamente sexuales. Podemos también practicar otro tipo de técnicas relacionadas con sexología, con sexualidad, para aumentar el deseo, para conectar más con tu pareja, para sentir desde un punto de vista más presente lo que en el momento de la relación sexual está pasando.
Jota: Luego, claro, es que depende de muchos de estos factores que hemos hablado, que a lo mejor podríamos dedicar tiempo a alguno de ellos, pero dependiendo de cuáles de todos estos factores son los que están llevando a esta situación, entiendo que las medidas serán distintas. Claro, no es lo mismo que sea un tema religioso, a que sea una enfermedad o que sea la falta de tiempo por los niños y tal. En general, ¿qué es lo más habitual y cuáles serían las técnicas mejores para poder tener una relación sexual sana y que a las dos partes de la pareja les lleve a tener una situación óptima?
Paula: ¿En general o en el caso de que ha habido una problemática antes? Que ha habido una problemática previa.
Jota: Claro, sí.
Paula: En el caso de que hemos tenido un periodo de ausencia.
Jota: De ausencia, sí, con algún problema, claro.
Paula: Yo, por ejemplo, aquí apeló mucho a la meditación. La meditación es los ejercicios de mindfulness, donde aprendemos a estar muy presentes en nuestro presente y conectamos, y conectamos con nuestro cuerpo, y conectamos con nuestra mente, y conectamos con todos nuestros sentidos. Claro, no hay nada más físico al mismo tiempo, más erógeno, que unas relaciones sexuales, eso está claro. En las relaciones sexuales estamos vinculando mucho lo que es la mente con el cuerpo y las relaciones sexuales en pareja, concretamente además, conecta con muchas emociones, con lo que, por tanto, es hacer un ejercicio de conexión. De conexión, en primer lugar, con uno mismo para luego poder conectar mejor con el otro. Por eso insisto tanto en que es tan importante la comunicación, porque también por medio de ello estamos desarrollando un aspecto muy importante de la relación de pareja, que es el de la intimidad. Si no nos damos esa información de lo que pasa dentro de mí, cuando estoy teniendo X situación, mi pareja no me va a entender para poder empatizar conmigo. Y ahí, a partir de ahí, de esa empatía podemos desarrollar nuestra intimidad. También es importante, y en terapia de pareja también lo trabajamos, muchas veces, encontrar otras alternativas de conexión, independientemente del sexo, de lo que es el momento sexual. O incluso no siempre tener que depender de actos como la penetración, quizás, sino también trabajar mucho lo que es el abrazo, las caricias, esa manera de interactuar conectando cuerpo con cuerpo.
Consecuencias de la ausencia de sexo y ejercicios para mejorar la intimidad
Jota: Claro. Creo que hemos sacado bastantes temas y hemos explorado sobre todo la clave que nos has puesto sobre la mesa, que es la comunicación ante un problema así para desatascar y saber qué está ocurriendo realmente. ¿No sé si hay algún consejo que quieras dar antes de terminar?
Paula: Sí, me gustaría también transmitir un poco la idea de que efectivamente la ausencia de sexo, cuando no es consensuado en una relación de pareja, puede traer consecuencias importantes, incluso sobre nuestra propia autoestima, puede generar resentimiento, puede generar irritabilidad, puede generar bastantes problemas emocionales en general, puede provocar un distanciamiento en la relación de pareja, puede dificultar incluso el sueño, la ausencia de sexo en nuestras relaciones de pareja. Es decir, puede traer grandes consecuencias, por tanto, es importante trabajarlo y trabajarlo desde el momento en el que se detecta como un problema. Me gustaría un poco mover a la acción a nuestros oyentes. Me gustaría proponer un ejercicio, y es un ejercicio muy sencillo para hacer en pareja, es el ejercicio de 20 minutos de comunicación. Propongo que concretamente, con respecto al sexo, tengamos 20 minutos, por lo menos una vez a la semana, que no pido mucho, mirándonos a los ojos y hablando de este aspecto concreto de nuestra relación sin pudor, que podamos decir honestamente cómo nos estamos sintiendo en nuestras relaciones sexuales, en nuestra pareja, qué emociones estamos poniendo más en esos momentos, qué está sucediendo dentro de nosotros, que facilitemos, que podamos pedir a la otra parte eso que quizás estamos necesitando y que fantaseemos, que nos contemos un poco qué otras cosas nos gustaría que sucedieran en nuestras relaciones sexuales, independientemente de que las veamos viables o no tan viables, que nos atrevamos a hablar de sexo. Y eso, 20 minutitos a la semana mirándonos a los ojos y como entrenamiento, como práctica, puede resultar muy efectivo. Luego también hay otros ejercicios, como por ejemplo el abrazo tántrico, que consiste simplemente en abrazarse durante unos cinco minutos, aproximadamente, y sentir y conectar con tu pareja, y sentir su respiración, y sentir incluso, quizás, las pulsaciones de su corazón, y sentir su piel. Y simplemente, haciendo este ejercicio una vez a la semana, ya estamos dando un paso muy importante, tanto si nuestras relaciones sexuales están siendo satisfactorias en nuestra relación de pareja, para poderlas mejorar, como si esta habiendo algún problema, para poder iniciar una solución a ello.
Jota: Genial, Paula. Pues muchas gracias por tus consejos. Ha sido un capítulo estupendo y espero verte muy, muy pronto en otro capítulo.
Paula: Hasta pronto, Jota. Encantada de estar aquí.
Jota: Chao, chao.



