15 – Resiliencia

Jota: Muy buenos días a todos. Aquí estamos otro día más para hablar sobre salud mental y de nuevo
tenemos a Paula, Paula Massa que os presento, es Psicóloga experta en terapia online con casi 20
años de experiencia haciendo Terapia, más de seis años trabajando en Terapia Online y es
supervisora de casos y apoyo del equipo de Psicología Online Avanzada. Muy buenos días, Paula.
Cómo estás?
Paula: Buenos días, Jota. Encantada de estar aquí contigo.

¿Qué es la Resiliencia?


Jota: Sí, genial. Genial. Nosotros también aquí deseando hablar un ratito sobre un tema que está muy de
moda, que estamos escuchando mucho últimamente, hablar sobre la resiliencia y da la sensación de
que mucha gente todavía no sabe muy claramente exactamente qué es. Así que yo creo que antes de
entrar en materia estaría muy bien que nos explicases qué es la resiliencia, para que una vez que lo
sepamos, ya podamos hablar sobre ello.
Paula: Sí, pues es lo mejor empezar directamente con una definición. Y la RAE define resiliencia como la
capacidad que tiene el ser humano de asumir situaciones límites y situaciones adversas con
flexibilidad y sobreponerse a ellas. Pero en psicología nos gusta añadir un paso más a esta definición
de la RAE, y ya no solamente se sobrepone el ser humano a esa situación adversa, sino que además
sale fortalecido de ella. Así que mi definición exactamente es la capacidad que tiene el ser humano
de resurgir ante situaciones difíciles, ante las situaciones límite.
Jota: Mmmm bueno, muy bien, muy interesante saber que es eso. Me imagino que situaciones difíciles
suponen cambios, cambios que por ejemplo las personas.
Paula: Por ejemplo, por ejemplo los cambios. El ser humano es muy controlador, nos gusta mucho tenerlo
todo bajo control, nos gusta controlar, pero sin embargo sabemos que la vida, la vida es cambio.
Entonces, claro, el mero hecho de que se nos plantea un cambio, puesto que somos controladores, ya
puede ser entendido como una situación complicada, digna de tener que afrontar, aunque el cambio
fuera mejor incluso, ya implica una adaptación. Pero desde el momento en el que planteábamos la
temática de este podcast ya surgía un poco esta polémica. Es lo mismo resiliencia que adaptación? Y
mi respuesta es que no, no. Como como decía antes, si la definición de la RAE puede implicar mucho
de esto, de una definición de adaptación, pero es que en psicología añadimos ese paso más el de
salir fortalecidos, salir crecidos, haber aprendido de esa situación difícil. Es como dice la canción, no?
De que tanto hemos cantado ahora en la época, en esta pandemia, la de Resistiré. Dice algo así como
es el junco que se dobla pero siempre sigue en pie. Pues esa es la persona resiliente, esa junco que
se dobla.
Jota: Claro, si, si, está claro que cuando alguien se enfrenta a estas situaciones complicadas en la vida
imagino que por el simple hecho de conseguir adaptarse y salir, bueno, pues eso, habiendo logrado
adaptarse a ese cambio, ya es una forma de estar fortalecido, no? Ante mira, me han cambiado mis
circunstancias, me pasa esto que antes no me ocurría y soy capaz de llevarlo. Eso es un
fortalecimiento de la persona en sí mismo?
Paula: Yo creo que sí. Yo creo que el hecho de que pongamos en funcionamiento nuestros mecanismos de
adaptación ya nos está haciendo poner en marcha, poner en funcionamiento en entrenamiento la
flexibilidad, que es el mecanismo fundamental para una correcta adaptación y el hecho de que la
estemos entrenando es como si de un músculo se tratara, pueda ser que entonces esté más
ejercitada y nos puede resultar más fácil. Entonces sí, se podría decir que siempre implica un mínimo
crecimiento, un mínimo fortalecimiento, el mero hecho de tener que poner en funcionamiento nuestra
adaptación.

¿Cuál es el proceso habitual que vive una persona ante los cambios adversos?


Jota: Yo creo que sería interesante, una vez que sabemos un poco del tema del que vamos a hablar, la
resiliencia, que pudiéramos enfocar el tema o partir de qué ocurre en una persona o en general,
cómo funcionamos ante estos cambios adversos a los que nos tenemos que adaptar, cuál es el
proceso habitual que vive una persona?
Paula: Bueno, esto sería muy difícil de definir de una manera concreta y exclusiva, porque al final cada uno
somos un mundo Jota y cada uno reaccionamos de manera muy diferente. Pero lo esperable de
primeras cuando nos viene un cambio y más aún si ese cambio es un cambio adverso, es una
situación límite, es reaccionar mal, es sentirnos saturados, sentirnos sobrepasados, encontrar una
serie de emociones negativas en nosotros en respuesta a esta situación. Este conjunto de
emociones negativas que surgen en respuesta a esa situación límite es lo que llamamos estrés. De
hecho, si escucháis, si habéis escuchado, si has escuchado el capítulo sobre el estrés hecho por
Patricia, estaba muy bien explicado, tal y como ella nos comentaba. Y es que cualquier situación de
cambio puede implicar, puede implicar estrés. Qué es lo que ocurre después? Que para que este
estrés se vea vencido y sea superado, es necesario poner en funcionamiento nuestros recursos
psicológicos, cambiarlos, reestructurarlos para en función a las circunstancias y a nuestras propias
necesidades. Ahí es cuando conseguimos comenzar la adaptación. La persona resiliente, como decía
antes, además sale fortalecida de esta situación. Y esto ocurre porque hace tres cosas muy
importantes ante las situaciones adversas: lo primero que hace es no preguntarse tanto el por qué le
pasa lo que le está pasando. El por qué pasan las cosas sino para qué. Esto ya implica un avance, si
te das cuenta, ya implica un crecimiento, no? Además, la persona resiliente lo que hace es no sentirse
víctima ante lo que le está ocurriendo. Lo que hace es sentirse afectada. Vale? O sea, reconoce que
esto le molesta, que esto le afecta, pero no se siente víctima. Cuál es la diferencia? Que la persona
víctima tiene una losa que le impide avanzar. Tiene una losa encima que le impide seguir adelante. La
persona afectada tiene heridas, por supuesto, tiene rasguños y más allá que rasguños incluso. Pero
sigue, sigue marcando. Y el tercer punto que lleva a cabo la persona resiliente es el de quedarse con
lo que tiene y no tanto con lo que le falta. Ante una situación de cambio se pierden cosas y hay
muchas veces que podríamos enfocar nuestra atención en eso, en lo que estamos perdiendo. Sin
embargo, la persona resiliente lo que hace es quedarse con lo que preserva, es prestar su atención en
sus potencialidades, en sus fortalezas, pero es que además, en aquello que preserva, aún a pesar de
la situación adversa y del cambio, cuenta con sus propias capacidades. Además. Estos son los tres
puntos más importantes.

¿Cuáles son esos 3 puntos que una persona resiliente hace diferente?


Jota: Los puedes resumir y darnos el nombre de los tres. Los tres puntitos.
Paula: Vale, os lo cuento con titulares. La persona resiliente, en primer lugar, no se pregunta el porqué de lo
que le pasa, sino el para qué, es decir, aquello que le trae esta situación complicada. Además, no se
siente víctima, sino que se siente afectada. Y por último, se queda con lo que tiene y no tanto con lo
que le falta.

¿Nos puedes dar un ejemplo de cómo se aplicarían esos 3 puntos a una situación de pérdida de trabajo?


Jota: Súper bien. Yo creo que estaría ahora ideal que pusiéramos un ejemplo real para adaptarlo y a mí
todo el rato que estamos hablando se me está viniendo a la cabeza el problema que puede tener una
persona como un cambio adverso en su vida, que puede ser algo que le ocurra a cualquiera, que es,
por ejemplo, la de perder un trabajo. Pues ante una pérdida de trabajo estos tres puntos cómo se los
tomaría esta persona resiliente?
Paula: Vale, me encanta, me encanta el ejemplo Jota porque es que además lo he trabajado tanto en
consulta. Últimamente tengo, bueno, ha habido tantos casos de de personas que han perdido su
trabajo. Y claro, aquí es cuando yo observo la diversidad de respuesta que hay, porque está desde el
que se hunde, se deprime, evidentemente tiene que pasar un proceso de duelo, que es un proceso de
aprendizaje por la pérdida que ha tenido lugar y como ya hemos hablado anteriormente en otros
podcast, cualquier pérdida implica de este proceso. Pero luego, claro está, el que se queda
machacado y se queda hundido, y parece que ha perdido incluso su propia identidad por la pérdida
del trabajo. Y luego está la persona resiliente, que es el que resurge. Hay muchísimos casos de
personas que al perder su trabajo han redirigido su carrera profesional. Es el mejor ejemplo, es el
ejemplo estrella, no? De la persona resiliente y a lo mejor han emprendido, han puesto en marcha ese
negocio que toda la vida habían querido montar y han visto en ese despido, en esa pérdida del
trabajo, una oportunidad para ello. Es principalmente en esos casos, donde se observa esa resiliencia
a la hora de afrontar esta situación.
Jota: Sí, me parece que es un ejemplo estupendo. Y podríamos poner los tres puntos que has detallado.
Cómo los ve esta persona resiliente en este ejemplo de pérdida de trabajo? Por ejemplo, hablábamos
de que el primer punto, que era el ver el para qué y no el por qué, en este caso no estaría la persona
pensando todo el rato por qué me han despedido? Porque he perdido mi trabajo.
Paula: Si lo ha hecho mal, si ha metido la pata, si podía haber hecho las cosas de manera diferente. No, no,
piensa por ahí. La persona resiliente va al para que, a ver qué me puede aportar esto, de qué me
puede servir, qué puede traer de nuevo y de bueno a mi vida? Eso es lo primero que haría en el del por
qué al para qué. Una vez que hemos pasado el proceso de duelo, que es el proceso de adaptación, en
este caso, esa sería la manera de transformar el por qué en para qué, si te das cuenta del por qué nos
lleva hacia atrás, no? Hacia lo que pasó y el para qué nos proyecta hacia el futuro, hacia lo que ahora
en adelante esta situación me puede traer. Entonces ya ahí hay una notable diferencia. Claro.
Jota: Y con el segundo punto?
Paula: Con el segundo punto, la persona que se sentiría víctima diría pues eso, que penita doy, que
desgraciadito soy, a partir de ahora no sé que va a pasar con mi vida, he perdido mi identidad.
Ummmm, soy inútil quizás para esta sociedad porque surge muchísimo sentimiento de inutilidad
cuando por la pérdida de un trabajo nos sentimos víctimas. Pero sin embargo, la persona resiliente se
siente afectada. Dice Uy sí, que faena, no? He perdido a lo mejor mi fuente de ingresos hasta ahora,
que había aprendido, la que siempre había tenido, pero, o la que había tenido en los últimos tiempos,
en los últimos años, pero puedo encontrar otra forma de tirar para adelante y subsistir. También hay
una diferencia en la persona resiliente, concretamente con este ejemplo, en la pérdida del trabajo. Y
es que es muy consciente al final, que el trabajo no es nada más que una herramienta que nos ayuda
a vivir y a subsistir, que no lo es todo. Claro, vivimos en una situación, en una sociedad en la cual
dedicamos tantas horas y tanto tiempo a nuestro trabajo. Nos ocupa tanto que le damos muchísima
más importancia de la que realmente tiene. La persona resiliente, sin embargo, aunque sea en este
momento, en el momento en el que está siendo resiliente, llega a esta conclusión. Dice Bueno, sí,
podía ser un trabajo muy bonito, me gustaba mucho, lo pasaba fenomenal en él, pero al final no es
nada más que una herramienta que me ayuda a vivir y a subsistir. De estas tengo otras muchas. Ahí
estaría el segundo punto.
Jota: Y vamos al tercero. Cómo lo vería la persona resiliente?
Paula: Bueno, pues eso, se queda con lo que tiene y no con lo que le falta. Lo que le falta es el trabajo
anterior. Lo que tiene es esa capacidad para trabajar, la sigue teniendo y hay que tener muy en cuenta
que las personas resilientes son personas creativas, entonces tienen mucha capacidad de encontrar
otras alternativas, otras opciones a lo que han perdido.
Jota: Fíjate, yo creo que con un ejemplo así nos queda mucho más claro.
Paula: Sí, verdad?

¿En qué otras situaciones de la vida podríamos aplicar la resiliencia?


Jota: Que aunque nos has explicado muy bien todos los pasos, poniéndole un ejemplo tan claro como es
este, que entiendo que es un caso típico, no? En el que se ve la adaptación ante un cambio que puede
ser adverso como una persona consigue, como decías antes, resurgir de sus cenizas.
Paula: Sí, a mí, perdóname que te corte. Pero también hay otros ejemplos donde me gusta mucho hablar de
resiliencia, por ejemplo, en los problemas de enfermedad, en los problemas de salud tras un
diagnóstico. Pues nos podemos preguntar muchas veces el por qué. Porque a mí, que he hecho mal,
si me lo habré buscado, si no tendré unos hábitos de vida saludables como para haber cogido esta
enfermedad, el por qué a mí. Es una pregunta súper común cuando nos dan un diagnóstico de una
enfermedad grave y sin embargo la respuesta es el para qué, la verdadera respuesta. Bueno, me
enfrento a una situación de cambio muy importante en mi vida, pero que me puede traer otras
muchas cosas nuevas y buenas, insisto. Luego además, por tanto, no se siente víctima. Que
desgraciado soy que me han diagnosticado esta enfermedad, sino si es una faena tremenda, voy a
tener que pasar por consultas, voy a tener que pasar por tratamientos, voy a tener que pasar por los
efectos secundarios de mis tratamientos quizás, y por pruebas, a veces incluso muy invasivas,
intervenciones quirúrgicas. Cómo no me voy a sentir afectada por ello, pero no me tengo que sentir
víctima y luego me quedo con lo que tengo y no con lo que me falta. Bueno, hay muchos aspectos de
mi salud que todavía están preservados. Tengo muchas herramientas por las cuales yo puedo seguir
tirando para adelante y encima al final pues sacar aquello que la persona resiliente pretende sacar, un
crecimiento, un aprendizaje de la situación.
Jota: Que bien, qué bien! Con los ejemplos se ve mucho mejor.
Paula: Si, verdad?

¿Por qué las personas ante un mismo problema reaccionamos de maneras diferentes?


Jota: Y nos deja claro lo importante que es, bueno, pues ver el vaso medio lleno en vez de medio vacío.
Entiendo que es un ejemplo también de lo que sería para la persona resiliente ver las partes positivas
o que le pueden aportar de un problema que le surge en la vida. Está claro que todos no nos
adaptamos igual. Estamos viendo que hay unos que se toman los problemas de una manera, otros se
los toman de otra. Por qué ocurre esto?
Paula: Bueno, hay unas características de nuestra personalidad que son las que determinan que esto
suceda. Sé que está demostrado que con el tema de la resiliencia hay una predisposición genética y
que hemos podido tener padres y figuras en nuestros primeros años de vida, que nos hayan servido
como modelo, que nos hayan servido como ejemplo, que si han sido resilientes, hemos también
podido aprender de ellos. Por eso hay tantísima diversidad, por eso hay tantas diferencias. Esa
predisposición genética, esas características de nuestra personalidad y luego los modelos y
ejemplos que ya hemos podido observar desde bien pequeñitos.

¿Qué ocurre cuando una persona no es capáz de aplicar la resiliencia a sus problemas?


Jota: Claro. ¿Y qué ocurre, porqué estamos viendo que la persona resiliente puede conseguir después de
pasar ese primer duelo, todas estas fases que nos comentas, estos puntos importantes para ver el
vaso medio lleno y resurgir? Pero y la persona que le cuesta, que no es capaz de hacer todos estos
pasos, qué le ocurre? ¿Qué ocurre con esa persona que no es capaz, que se sigue sintiendo víctima,
que está todo el día preguntándose el porqué, qué ocurre con ellos, con estas personas?
Paula: Pues que no avanzan, Jota, se queda, podemos decir en términos a lo mejor un poquito más técnicos,
se queda traumatizada, se queda marcada por lo que ha vivido y probablemente sea una persona que
llegue a terapia después de unos años. O sea, es posible que la persona que está en proceso de
adaptación, en proceso de aprender de una situación difícil, en proceso de superación, también acuda
a terapia. Ahí la terapia es un apoyo y un acompañamiento. Pero en el caso de la persona que no ha
conseguido hacer esa superación al cabo de unos años, es que no supera, le puede estar pasando
factura y es cuando entonces requiere de la terapia como un tratamiento. Ahí ya sí que estamos
hablando de un problema de salud, estamos hablando de una persona insana, por tanto.

¿Es importante entonces que una persona a quien le cuesta tomarse los cambios con resiliencia, acuda a terapia?


Jota: Claro. Entonces parece que es importante para las personas, sobre todo que les cuesta este cambio,
acudir a terapia, buscar ayuda para poder superar estos cambios.
Paula: Yo recomiendo, por supuesto, acudir desde el primer momento en el que se presenta la problemática.
En esos momentos es cuando mejor podemos aprender, si no tenemos esas estrategias y esos
recursos que nos ayudan a afrontar la situación, es el mejor momento. Hay personas que sí tienen
esos recursos, que sí tienen esas herramientas, pero no lo saben. En terapia lo que hacen es
descubrirlo, pero es cuando la terapia se plantea desde un punto de vista mucho más bonito, porque
estamos trabajando todavía con personas sanas, estamos trabajando como un apoyo, como un
acompañamiento a esa persona que está pasando por una situación difícil. Es decir, podríamos ser
todos, la persona que sin embargo no ha superado y al cabo de un tiempo esas heridas que no ha
curado le están pasando factura. Es cuando ya viene en estados de insalud, no? Podemos decir en
estados de patología, en estados de enfermedad. En psicología tenemos una definición para los
problemas, y es que un problema es problema cuando no nos permite adaptarnos, cuando nos
resulta desadaptativo, es ahí cuando medimos el calibre o la intensidad de un problema. Es la
manera que tenemos de medirlo en consulta, en terapia.
Jota: Bueno, pues entonces estamos viendo que no solamente la persona que no es capaz de adaptarse a
estos cambios, sino que también la que se adapta le puede servir, claro, está sufriendo un duelo y
aunque esté viendo las partes positivas tiene que hacer esa adaptación al cambio. Y entiendo que
claro, el acompañamiento por un profesional le va a facilitar esos pasos y que los dé correctamente.
Paula: Sí, eso siempre, porque lo va a hacer de una manera más limpia, lo va a hacer de una manera más
ordenada, sin confundirse por esas emociones negativas que indudablemente hay que pasar por
ellas. O sea, yo no digo que la persona resiliente cuando le pasa algo se ponga tan contento como
unas castañuelas. No, no, de primeras tiene unas emociones negativas, pero es muy bueno con
inteligencia emocional saber identificar esas emociones y saberlas gestionar. Se dice que la persona
resiliente no considera la vida dura, sino que cree en situaciones simplemente difíciles y se dice que
la persona resiliente lo que hace es no intentar controlar lo que sucede en su vida y controlar los
cambios, sino controlar sus emociones.
Jota: Claro. Y además es que es una cosa que todos a lo largo de nuestra vida nos vamos a enfrentar de
alguna manera por cambios que no sean bienvenidos. Todos tenemos a lo largo de la vida cosas que
nos van a ocurrir, que van a ser, queramos o no, cambios a los que tenemos que adaptarnos.
Paula: Por supuesto, por supuesto. Y fíjate, hay una cosa ahí que sucede entonces, paradójicamente o no,
porque es bastante lógico que así sea. Y es que las personas que han tenido siempre mucho éxito, o
que las cosas se las han dado hechas, o que les ha costado poco esfuerzo conseguir cosas, de
repente, cuando les viene una situación de estas, tienen muchísimas más dificultades de
afrontamiento y de abordaje de este tipo de situaciones, con lo que por tanto este, bueno, podría ser
un mensaje bastante esperanzador para las personas que consideran que les pasan muchas cosas
en su vida. Y es que al mismo tiempo pueden acabar siendo más fuertes, pueden acabar siendo más
sabios.
Jota: Si, además en el día a día que vivimos ahora mismo que todo va tan deprisa y todo se sucede tan
rápido, estamos en un constante cambio, no?
Paula: Constante.

¿La persona resiliente avanza con la vida más positivamente?


Jota: En todos los aspectos y saber adaptarse a ellos, y me imagino que la persona resiliente avanza con la
vida más positivamente.
Paula: Sí y disfruta de ella. La vive y la vive muy bien, sabe vivirla.
Jota: Y es por todo lo que nos estás contando, entiendo que incluso una persona que a día de hoy no sea
resiliente o tan resiliente, el hecho de que se vaya enfrentando a estos cambios y sea poco a poco,
con acompañamiento o sin él, pero que poco a poco aprenda a afrontar estas situaciones, también le
va a reforzar y poco a poco, en los siguientes problemas que le puedan ir surgiendo va a mejorar esa
resiliencia y va a conseguir salir fortalecido, poco a poco a lo largo de su vida.
Paula: Por supuesto, cada vez sería más resiliente, si esos procesos de superación los hace con mucha
consciencia y con esta finalidad, siempre con la de aprender. La resiliencia podemos decir que es una
característica compleja de la inteligencia emocional y todos los componentes de nuestra inteligencia
emocional son perfectamente practicables, entrenarles y dignos de aprender, posibles de aprender.
Jota: Y fíjate, no sé donde sucedió el otro día estaba en una conversación en la que se hablaba de lo
perezosos que somos y que nuestro cerebro intenta estar siempre buscando el no cambio, el estar
siempre en las cosas, en una zona cómoda, sin mucha interferencia. Entiendo que precisamente esta
adaptación lo que busca es que ante esos cambios seas capaz de adaptarse y trabajar un poquito a
tu cabecita para poder lo que decías, sobre los sentimientos, buscar estos puntos, estos tres puntos
tan importantes que nos has dado para poder vivir mejor.
Paula: Es que yo creo que si se sigue el esquema de los tres puntos nos es más fácil ser resilientes y yo
directamente es así como lo trabajo en terapia con mis pacientes, vamos punto por punto. Y cuando
en un momento de desahogo hablamos del problema que le ha traído a consulta, le hago ver cuando
está más en el porqué y no tanto en el para qué. Le dejo que esté en el porqué, porque es el momento
de desahogo, claro, pero de ahí hay que salir. Me quejo y acabo, no? Y entonces luego ya avanzo, y ya
es cuando empiezo a no sentirme víctima, sino sentirme afectada. Sí, porque las cosas duelen, no
vamos a decir que seamos súper hombres o super mujeres, las cosas duelen y afectan, pero me
quedo con lo que tengo y no tanto con lo que me falta.
Jota: Perfecto. Pues yo creo que hemos aprendido muchísimo hoy sobre la resiliencia que tanto suena a
todas horas. Y estos tres puntos clave que nos has dado, que te voy a pedir antes de irnos…
Paula: Me lo recuerdes.

Los 12 hábitos de las personas resilientes


Jota: …nos los recuerdes los tres, muy, muy rápidamente. Pero antes también te quería decir si hay algo
más que quieras contarnos de esto antes de finalizar.
Paula: Si, hemos hablado de estos tres puntos clave que digamos son los que nos ayudan a llevar a cabo el
procedimiento de la resiliencia, no? Si lo podemos llamar así. Pero he encontrado aquí un artículo
muy valioso que además nos habla de los 12 hábitos de las personas resilientes, vale? Y bueno el
artículo cuenta mucho más, habla de resiliencia, etcétera, es un artículo con el que estoy muy de
acuerdo, pero sobre todo lo que más me apetecería mencionar, aunque sea así, a modo de
puntualización, cuáles son esos hábitos de las personas resilientes, vale? Porque esto es algo que
podemos practicar en nuestro día a día, no hace falta que estemos pasando por una situación
adversa o por una situación límite, sino que ya son hábitos que podemos llevar a cabo y poner en
práctica en todo nuestro día a día. El primero de ellos es que son conscientes de sus potencialidades,
ya lo hemos dicho antes, y no tanto de sus limitaciones, pero sí también de sus limitaciones, por
supuesto. Vale, son personas creativas. Son personas que confían en sus capacidades y asumen las
dificultades como una oportunidad para aprender, ya lo hemos dicho. No es el por qué, es el para qué,
que practican el mindfulness. Es decir, eso de la conciencia plena, el estar presentes en nuestro
presente. Están más pendientes de lo que sucede ahora y de lo que puedo hacer ahora. Ven con
objetividad lo que ocurre, pero siempre a través de un prisma más positivo, más optimista. Se rodean
de personas que tienen una actitud positiva también. Es decir, ya no solamente ellos son más
optimistas, sino que tienden a rodearse de personas con actitud más positiva. No intentan controlar
las situaciones, sino sus emociones. Lo que antes os contaba son flexibles ante los cambios, son
tenaces en sus propósitos, afrontan la adversidad con humor, una buenísima estrategia de
afrontamiento y buscan la ayuda de los demás y el apoyo social. Qué te parece, Jota?
Jota: Pues casi todos los puntos los habíamos comentado, hubiéramos dado otro nombre. Quizá este
último punto del apoyo social, es un punto que a lo mejor no habíamos destacado, pero el resto, de
alguna manera, ya habíamos hablado.
Paula: Por eso me ha gustado, por eso me ha gustado eso de los 12 hábitos, porque resumía mucho todo lo
que hemos estado hablando en el podcast. Y sí, el último punto, el de la búsqueda del apoyo social,
un poco lo hemos mencionado al hablar de pedir ayuda en terapia o por ejemplo, cuando decimos
que la persona resiliente también es consciente de sus limitaciones, porque en esas limitaciones
puede surgir el tener que pedir ayuda y apoyarse en los demás.
Jota: Genial, Paula. Si quieres con el nombre de los tres puntitos. Así, muy rápido. Terminamos y
despedimos el día de hoy.
Paula: Vale. Yo como persona resiliente no me pregunto el por qué, me pregunto el para qué. No me siento
víctima, me siento afectada y me quedo con lo que tengo y no tanto con lo que me falta. Te gusta así,
Jota?
Jota: Me encanta, Paula, me encanta. Me parece que esto no se nos olvida y que todos seamos un poquito
más resilientes y a partir de hoy pensemos en estos tres puntos cada vez que tengamos que
enfrentarnos a algún cambio y podamos vivir mejor, más felices. Y solo recordaros que si tenéis
cualquier propuesta, duda o pregunta, escribirnos un correo a podcast@psicologiaavanzada.es y ahí
tendremos en cuenta todo lo que nos digáis. Muchísimas gracias, Paula.
Paula: Ha sido un placer, como siempre. Espero que os haya gustado y que haya servido de ayuda.
Jota: Muchísimo, estoy seguro que sí. Gracias a todos y nos vemos la semana que viene. Un saludo.
Paula: Adiós