Jota: En el capítulo de hoy estaremos con Paula hablando sobre: Me voy de vacaciones. ¿Qué pasa con mi terapia? Muy buenos días a todos. Un día más aquí para hablar de salud mental y de nuevo estamos con nuestra querida amiga Paula Massa, que como todos sabéis, es psicóloga experta en terapia online, con más de 20 años haciendo terapia, más de ocho haciéndolo de forma online. Además, es supervisora de los casos del equipo de Psicología Online Avanzada. Muy buenos días, Paula. ¿Cómo estás? ¿Qué tal?
Paula: Buenos días, Jota. Encantada de estar aquí y deseando irme de vacaciones.
¿Interrumpir la terapia en vacaciones o seguir con ella?
Jota: Si no, está ya el ambiente todo que conduce, ¿no? Huele a cremita, playita, montaña, a descanso, ¿no? Claro. ¿Y qué ocurre con toda esa gente que está haciendo terapia, que está en ese proceso terapéutico y que llegan estas vacaciones, estos momentos de descanso, de irse de viaje? ¿Debe continuar con su terapia? ¿Debe pausar? ¿Qué debe hacer?
Paula: Depende mucho del punto en el que nos encontremos en nuestro proceso terapéutico terapéutico. Pero en cualquier caso, yo creo, y es algo que tengo casi como un lema, que no hay nada más terapéutico que unas vacaciones. Entonces, esto significa que en los periodos de vacaciones también vamos a hacer terapia y vamos a hacer terapia desde distintas perspectivas, o bien porque recurramos a la terapia online, que es una buena alternativa para los meses de vacaciones y para las épocas de vacaciones y los meses de verano, o bien porque tengamos una serie de ejercicios terapéuticos que nos sirven como orientación por parte de nuestra terapia para seguir trabajando. No podemos olvidar que la terapia no se ciñe exclusivamente a lo que son las sesiones y hablar con nuestro terapeuta, sino que realmente la terapia principalmente sucede fuera de consulta. Entonces, es este periodo un periodo especial para poder precisamente poner en práctica todo aquello que vayamos viniendo aprendiendo en nuestro proceso.
Los beneficios terapéuticos del descanso y cómo aprovecharlos
Jota: Claro, está muy bien pensar en poner en práctica todas estas cosas, pero ¿qué ocurre con esos pacientes que están pasando mal, tienen un problema? Y encima, ahora se les presenta un cambio, que siempre hemos hablado. No sé si en este caso, como vacaciones es bueno, entonces a lo mejor no es tan problemático, pero sí que hay un cambio. Pasas de tu rutina, de tu día a día, de lo que está establecido, de lo que sabes que tienes que hacer, a hacer algo distinto.
Paula: Sí, son épocas críticas. Es verdad, aunque nos vayamos de vacaciones, aunque sea nuestro viaje soñado y nuestra época del año deseada, siempre implica alguna alteración. No olvidemos que a nuestro cerebro no le gustan nada los cambios. Y cualquier cambio, aunque sea a mejor, implica de poner en funcionamiento nuestros mecanismos de adaptación, lo cual puede hacer que nos tambaleemos un poco. Esto, como lo notamos, en ese estrés, en los preparativos de un viaje, cuando, por ejemplo, estamos haciendo la maleta. Al final, incluso puede llegar a manifestarse a modo de ansiedad. Y entonces, muchas veces, esto que es tan querido, tan deseado, tan objetivamente positivo, puede volverse en nuestra contra.
Jota: Claro. Y entonces, en estos momentos, si estás en este proceso de terapia y encima te enfrentas a este cambio, y encima se te echan otras cosas encima, encima, encima. ¿Qué ocurre? ¿Debes hacer lo posible por continuar con tu terapia? ¿Intentar que tu psicólogo te pueda ver online? ¿Cancelar las vacaciones? ¿Qué debemos hacer?
Paula: No, cancelar las vacaciones nunca. Estamos diciendo que es algo terapéutico. Entonces, siempre nos van a venir muy bien, nos vienen muy bien los descansos, nos viene muy bien la desconexión. Dependiendo de cuál sea el plan de nuestras vacaciones, puede ser algo que nos relaje, que nos ayude mucho a descansar. Y si no es descanso físico, también puede ser descanso mental, pues porque cambiamos de actividades. Entonces, no, renunciar a las vacaciones, no, en absoluto sería mi propuesta. Sería cuestión de utilizar esta etapa, esta fase, como una oportunidad para poner en práctica mucho de lo que hayamos venido aprendiendo. Y si, por ejemplo, estamos en un momento muy inicial de nuestra terapia, será muy bueno el haber empezado y quizás llevarnos una cierta guía o unas ciertas orientaciones por parte de nuestro terapeuta para poder hacer ese trabajo terapéutico durante el periodo de vacaciones.
Jota: Claro. Si el momento en el que estamos, porque has comentado que depende un poquito de la parte del proceso en el que estar. Si es en el inicio del proceso, que has hecho solo una sesión, dos sesiones, ¿es mejor esperar a que pasen las vacaciones para empezar? ¿O puede tener sentido que hayas iniciado el proceso antes, aunque solo vayas a tener una o dos sesiones?
Paula: A mí esta es una duda que me han planteado en muchas ocasiones y yo siempre recomiendo que una vez hemos tomado la decisión de empezar una terapia, una vez hemos visto esa necesidad, no dejemos de dar el paso. Porque es muy difícil dar el paso, animarnos a ello, con lo que, por tanto, no dejemos de hacerlo. En cualquier caso, aunque solamente vaya a dar tiempo a una sesión o dos, ya estamos empezando a trabajar algo e insisto, anunciándolo y viéndolo con una cierta previsión, podemos hasta un poco planificar y hacer que surjan ejercicios terapéuticos para luego poder seguir avanzando en tu proceso de vacaciones. No va a tener que ser entendido como una interrupción, sino que puede seguir siendo un trabajo, un trabajo terapéutico.
¿Y si es el terapeuta quien se va de vacaciones?
Jota: Claro. Estamos hablando aquí de las vacaciones del paciente. Se va a descansar, le puede venir muy bien. Pero es que el psicólogo…
Paula: También necesita vacaciones.
Jota: También es posible que vaya a cogerse unos días y vaya a estar de vacaciones. Si es el psicólogo el que se va a ir de vacaciones, ¿cómo se hace esto? ¿Le avisa al paciente con tiempo? ¿Lo prepara? ¿Hay que hacer algo especial? ¿Debe seguir la terapia con otro compañero, otro psicólogo? ¿Qué debe hacer el paciente durante las vacaciones de su psicólogo?
Paula: Ya. El trabajo entre terapeuta y paciente es un trabajo en equipo. Y como en todos los equipos, al final se fomenta mucho la comunicación, es muy importante la comunicación, es una herramienta esencial. Con lo que, por tanto, si el terapeuta o el paciente se van a ir de vacaciones, es normal que nos lo avisemos, nos lo anunciemos con tiempo y así podamos hacer una correcta planificación. Entonces, por parte del terapeuta, que es en este caso lo que tú me planteas, efectivamente anunciar en esa previsión para próximas sesiones que va a haber un tiempo en el que esté fuera de vacaciones. Y entonces, también poder dejar algún tipo de tarea, algún tipo de ejercicio terapéutico, para que el paciente no deje de sentir que sigue avanzando en su terapia. Porque así como existe la opción de la terapia online, cuando el paciente se va de vacaciones, que puede ser muy útil, que es un recurso muy válido, no es el único, no es imprescindible, pero es un recurso muy válido. En el caso de que el terapeuta se vaya de vacaciones, efectivamente, el terapeuta también necesita descansar, necesita reparar, necesita desconectar. Entonces, en la medida de lo posible, contar con esa opción no es tan socorrido. Derivarlo a otro compañero, no lo veo recomendable, a no ser que sea una terapia del tipo que en un momento dado del proceso sí que vaya a hacer falta la intervención de un coterapeuta, de alguien en complemento, un tercero en complemento a la terapia. Con lo que, por tanto, a lo mejor podría ser una buena oportunidad esta, la del terapeuta yéndose de vacaciones para introducir a esta figura. Pero si no es así, que es muy raro el caso, mejor es hacer ese break, hacer esa parada, y luego cuando el terapeuta vuelva, seguir adelante.
Qué hacer si el parón se alarga o surge una crisis
Jota: Estamos viendo que existe la posibilidad de que se vaya el paciente, que se vaya el psicólogo, pero, ¿qué ocurre si se solapan unas vacaciones con otras? Se ha ido el paciente a sus vacaciones una semana, dos semanas, luego se va el psicólogo otras dos semanas. Y se acumula mucho tiempo, mucho espacio en esta pausa? ¿Es un problema que esta pausa sea muy larga? Cuéntanos un poco qué ocurre.
Paula: Tampoco lo tenemos que ver como un drama, no se hace un mundo en absoluto. Tanto las vacaciones del paciente como las del terapeuta van a ser muy terapéuticas. O sea, estar de vacaciones siempre ha de ser algo que nos sumen y que nos aporte y no que nos interrumpa. Con lo que, por tanto, lo mismo, lo que pasa es que más prolongado en el tiempo, si es que se están juntando las dos vacaciones, pues plantearemos más tareas, plantearemos más ejercicios para que sintamos que seguimos avanzando y que seguimos evolucionando en nuestro proceso. Es un periodo ese de break en el cual se puede ir recogiendo mucha información con la cual luego vamos a trabajar en terapia, con lo que, por tanto, es un tiempo en el que no hay que dejar de observarse, no hay que dejar de hacer esa conexión con nosotros mismos, no hay que dejar de hacer nuestra introspección. Y trabajando mucho ese autodiálogo y esa autocompasión, para luego ver dónde encontramos nuestras principales resistencias, nuestras principales dificultades y poder seguir trabajando en la terapia.
Jota: Habíamos comentado que estos momentos de cambio también pueden ocasionar alteraciones, que nuestro cerebro no está cómodo con los cambios. A esto, añadido al problema que ya pueda tener el paciente, es posible que haya algunos que se les haga un mundo, este proceso de descanso sin poder contactar, sin tener sus sesiones, sin poder tener ese momento que tiene habitualmente cada semana con su psicólogo. ¿Cómo puede, si tiene ese momento de crisis durante sus vacaciones, esa necesidad, qué debe hacer? ¿Puede tomar alguna alternativa o no le queda más remedio que esperar?
Paula: A ver, eso de que se le haga a un mundo suena mucho a dependencia. Y esto es algo que debemos de trabajar mucho en el proceso terapeuta los pacientes, los terapeutas con nuestros pacientes debemos de trabajar que no se esté generando esa dependencia, porque a ver si vamos a venir a terapia a solucionar un problema y creamos otros nuevos. Con lo que, por tanto, hay que tener mucho cuidado con eso. El vivir esa abstinencia o esa ansiedad que pueda generar que tu terapeuta esté lejos y que no puedas acceder a él, creo que sería algo bueno. Nos hará desarrollar un poco esa capacidad de resiliencia y esa desensibilización a la ansiedad para conectar contigo mismo y generar una independencia, es decir, romper con la dependencia. Eso en primer lugar, de acuerdo. Pero si el paciente se encuentra ante una situación muy crítica, siempre va a haber alternativas. Hay teléfonos de ayuda, de apoyo, hay muchos servicios de apoyo. Vuelvo a repetir, los ejercicios terapéuticos estarán muy previstos, estarán muy programados a las circunstancias del paciente. Y también en alguno de ellos servirá como una medida de seguridad ante ese tipo de situaciones, por ejemplo. Y ante situaciones ya muy críticas, a lo mejor el terapeuta puede asumir un poco el compromiso de estar en modo guardia, modo urgencia, modo emergencia, a pesar de estar de vacaciones. Aunque esto sería la última opción, no muy recomendable.
Jota: No sé por qué estaba pensando durante este ratito, como estabas dando estos ejemplos, en una película que hay. No recuerdo muy bien cómo era, pero parece que era un mafioso que se iba de vacaciones y se llevaba su terapeuta consigo, o sea, a las vacaciones se lo llevaba. ¿Cómo ves esto? ¿Esto sería el mundo ideal, el que te puedas ir con tu terapeuta y que puedas tener tus sesiones ahí cuando quieras, que lo tienes ahí en la playita mientras te tomas tu coctelito? Es decir, vamos a hacer sesión.
Paula: Me parece muy peligroso, menos mal que es una película, Jota. Porque aunque en un principio puede resultar muy atractivo y qué bien, que me lleven mis pacientes de vacaciones, me voy con ellos a quién sabe dónde, a sitios de lo más exóticos, quizás. Pero no, sería algo en el fondo muy engorroso, muy complicado, efectivamente denota dependencia. La terapia es necesaria, no el terapeuta ni las sesiones de terapia, de acuerdo, eso es la dependencia. La terapia es necesaria, la terapia es ese trabajo de crecimiento, ese trabajo de autoconocimiento, de esa construcción. Pero al final es una buena oportunidad, vuelvo a repetir, para trabajar esa independencia terapéutica, para trabajar ese autoconocimiento y ese crecimiento personal desde un punto de vista más individual, desde un punto de vista más introspectivo, siempre teniendo como referencia ese equipo tan importante que has construido con tu terapeuta, pero que no es necesario llevarlo contigo y llevarlo a tu lado, en absoluto. Existe la alternativa de la terapia online y eso ya es mucho.
Terapia, independencia emocional y descanso consciente
Jota: Es verdad, durante este tiempo de descanso, aparte de los ejercicios que el terapeuta haya podido darle al paciente, ¿es recomendable que el paciente se lleve una lectura la típica de libros de autoayuda, que escuche podcasts sobre salud mental, que vaya con alguna preparación de trabajo extra o es mejor descansar del todo y no hacer este tipo de cosas.
Paula: Si está recomendado por la terapia, si va en línea con el trabajo terapéutico que se está haciendo, no está mal. Claro que se puede recurrir a ello. Pero yo creo que siempre previamente acordado, no hay que obsesionarse, no hay que entender que porque nos vamos de vacaciones, ya me voy a abandonar desde el punto de vista psicológico y estoy abandonando mi salud mental. En absoluto, vuelvo a repetir que el mero hecho de estar descansando y estar reparando, cambiando de aires, ya es algo muy constructivo, muy bueno para nuestra salud mental. Entonces, tampoco hay que obsesionarse, o sea, tampoco es que tengamos que estar con dobles suplementos de recursos. No, los que se hayan acordado en la terapia, esos ejercicios, esa planificación, esas tareas que se hayan puesto para el periodo de vacaciones, han de ser suficientes. Y si si luego se recurre a algo añadido, algo complementario, que vaya muy en la línea del trabajo que estamos realizando, que no se vaya a convertir en algo que cortocircuite, que sea un obstáculo o una contradicción con lo que se ha venido creciendo y aprendiendo.
Jota: Nosotros hoy, con este capítulo, damos por terminada la temporada 4 del podcast. Volveremos en septiembre con la 5ta temporada. Así que nos vamos a tomar un descanso en las vacaciones de podcast. Sigue habiendo terapia, sigue habiendo psicólogos para hacer todo lo que sea necesario o probablemente haya vacaciones de cada uno, pero no van a parar todos los meses de verano. Pero bueno, al final es darte las gracias por haber estado otra temporada más con nosotros, viniendo aquí a charlar de salud mental y desearte un muy buen descanso durante estos meses.
Paula: Muchísimas gracias, Jota, encantada. Y espero estar en la 5ta, cuenta conmigo. Por favor, por supuesto. Decir eso, dejar bien claro que se interrumpa el podcast, el podcast es el que se va de vacaciones. Nosotros los terapeutas, no nos vamos tanto de vacaciones. Cogeremos unos días como mucho y la plataforma sigue en funcionamiento. Nuestra plataforma de terapia online va a estar activa durante todo el verano. Siempre tenemos personal, siempre tenemos equipos de psicólogos que pueden dar ese apoyo y ese soporte a cualquier persona que tome la decisión de iniciar un proceso terapéutico.
Jota: Claro que sí. Y bueno, pues nada, aquí terminaríamos esta temporada. Nos tomamos estos descansos, nos untamos la cremita y nos relajamos. Y enseguida en septiembre, que llega…
Paula: Llega la vuelta.
Jota: Así que todo el mundo se tome estos días para recuperarse y nos vemos en seguida.
Paula: Feliz verano a todos.
Jota: Feliz verano.
Paula: Adiós.
Jota: Chao, chao.



