Jota: Muy buenos días a todos, un día más aquí para hablar de salud mental y de nuevo estamos con nuestra querida Ana Ballesteros, que como todos sabéis, es Psicóloga Sanitaria que trabaja con población adulta y adolescentes, aplica un enfoque cognitivo conductual y además es una pieza fundamental del equipo de Psicología Online Avanzada. Muy buenos días, Ana, ¿cómo estás?
Ana: Muy buenas. Encantada de estar aquí. ¿Cómo estás tú?
Jota: Pues estupendo, aquí deseando hablar un ratito, otro día más, aquí de salud mental. Hoy un tema delicado, cuéntanos un poco, porque también es algo que yo desconozco un poco, pero seguro que dentro de un ratito vamos a saber un montón de cosas sobre este tema. Y es que vamos a hablar del duelo perinatal. Entonces, si quieres explícanos un poco qué es esto.
Introducción al duelo perinatal: ¿Qué es y por qué es importante hablar de ello?
Ana: Bueno, pues el duelo perinatal es la pérdida que se sufre o bien cuando hay una pérdida gestacional, es decir, cuando la mamá tiene un aborto, o bien cuando el bebé fallece en el momento del parto o con muy poco tiempo de vida, cuando es un neonato. Entonces, esto tiene muchas implicaciones emocionales, evidentemente, en los padres, sobre todo en la mamá y cuando es un aborto. Y es algo que creo que hace unos años no se hablaba mucho, pero que los psicólogos al final nos hemos dado cuenta de que genera un impacto muy grande en esa persona y que se sufre como un duelo, es decir, es una pérdida. Una pérdida de ese ser querido o también de mi proyecto de ser madre o de ser padre, de mi futuro. Puede tener también implicaciones médicas, si he tenido un parto difícil o en el que a lo mejor mi vida también ha estado en peligro. Así que vamos a tratar un poquito este tema para que la gente que nos escucha lo conozca un poco más y a ver si podemos ayudar un poquito, pero sobre todo, yo creo que concienciar, o sea, ponerle nombre a algo que le ocurre a muchas personas que sabemos que además en el primer trimestre hay una probabilidad relativamente alta de que pueda suceder. Y bueno, pues darle un lugar a estas personas que sienten una pérdida, como cualquier otra.
Frecuencia y causas del duelo perinatal
Jota: Imagino que, de todas formas, será algo que tampoco es tan habitual, entiendo. O sí, no lo sé, es algo que desconozco, pero imagino que la medicina y todos los avances habrán ayudado a que la muerte de estos niños, ya sea antes o después del nacimiento, sea muy pequeña.
Ana: Sí, bueno, sabemos que durante el primer trimestre es cuando hay más riesgo, ya que hay una probabilidad más alta y evidentemente, las muertes en el momento del parto se han reducido mucho a un tiempo de hace unos cuantos años, el tiempo de mi abuela, por ejemplo, que parió en casa a sus cinco hijos. Entonces, eso era muy común y había un riesgo muchísimo mayor. Ahora está todo mucho más medicalizado. Por supuesto, se conocen mucho más los riesgos. De hecho, puedes conocer los riesgos con los que puede nacer el bebé en muchas ocasiones. Aun así, sigue sucediendo, porque no lo pueden todos los médicos, hay muchas cosas que se escapan. Y sobre todo, como digo, en ese primer trimestre hay muchos abortos naturales, que más o menos puedes esperar porque te lo dicen, pero evidentemente eso no quita que se sufra una pérdida, que luego a lo mejor puedas tener un poquito más de complicaciones para volver a quedarte embarazada. Y sobre todo, yo creo que depende del momento vital en el que te toque. Esto puede generar inestabilidad en la pareja, un poco pérdida de identidad, buena pues ya había toda una preparación para ser padres. Evidentemente, cuanto más avanzado esté ese embarazo, el dolor puede ser más grande. Evidentemente, todas las pérdidas, por supuesto, que se sufren igual. Pero sí que es cierto que cuando está más cerca de ese nacimiento, hay un impacto mayor, porque el bebé está mucho más desarrollado y tu idea de ser madre o padre es mucho más cercana. Y sobre todo, yo creo, al menos por lo que vemos en la literatura científica, es que hay un impacto muy grande cuando muere un neonato, que al final ese bebé ya está contigo y ya forma parte de tu vida y aunque lo conozcas de muy poquito, pues es tu hijo. Entonces, en ese momento hay un impacto muy grande, se vive como una gran pérdida y es un duelo asemejado a perder a cualquier otro familiar o persona cercana en tu vida.
Jota: Claro. A ver, entiendo que una vez que ha nacido un bebé deseado y esperado y buscado, debe ser exactamente igual que la pérdida de cualquier otro ser querido. Quizá influye menos lo que decías tú, más de manera progresiva, según el embarazo va avanzando, puede ser peor. Pero estoy pensando que incluso antes, las parejas o las mujeres que están buscando ese embarazo hay veces que ya puede estar incluso sufriendo todas estas secuelas sin llegar a quedarse embarazada, simplemente por el hecho de no conseguirlo, por si están teniendo problemas.
Ana: Totalmente.
Jota: No sé si sería incluso relacionado con este problema.
Ana: Si. En este caso quizá no le llamaríamos duelo, pero bueno, al final un duelo es una pérdida. No tiene por qué ser la pérdida de una persona. Tú puedes perder un proyecto de vida, puedes perder una carrera profesional, puedes perder… No sé, imagínate que te mudas y estás muy lejos de tu familia. También es un duelo a tu cultura, a lo que era tu día a día. Entonces, en ese momento los procesos de fertilidad y demás, los procesos de tratar de ser padres, pueden ser muy duros cuando vienen asociados a problemáticas o cuando no lo consiguen, incluso si no llegan a ser padres, en ese momento también se podría considerar un duelo, un duelo a la idea o a mi proyecto de vida de ser padre o ser madre. Entonces, sí, esos procesos son muy difíciles. Por supuesto, también hablar un poquito a nivel social de qué podemos o no podemos hacer si tenemos alguien cercano que está sufriendo por todo esto, no? Pues no hacer preguntas que a lo mejor puedan generar más dolor, no decir palabras como puedes tener otro hijo, porque evidentemente nadie sustituye a nadie y que al final, sobre todo si la mamá ha estado embarazada y acaba de perder a un bebé, o sea que eso lleva un montón de implicaciones. Entonces, tener mucho respeto, tanto como tú dices, para que los papás si lo están intentando y les cuesta o incluso no pueden o tienen imposibilidad de ser papás, como en el momento en el que hay un aborto, aunque sea natural y evidentemente con la pérdida de un nonato, simplemente apoyar, escuchar y tratar de no asemejar historias de: Bueno pues yo conozco esto. No, simplemente escucho, estoy ahí, me muestro presente para lo que necesites, pero tratar de no hacer preguntas o comentarios, que muchas veces lo único que generan es más dolor. Y sobre todo, creo que es importante que hablemos de esto, porque sobre todo los abortos es algo que no se le da mucha importancia, pero es que para la persona la tiene, tiene mucha importancia. Incluso existe esta especialidad en psicología. Hay psicólogos que tratan los duelos perinatales, por lo tanto, conocemos que tienen un gran impacto psicológico y que en muchos casos esas personas necesitan de ayuda terapéutica.
Diferencias en el duelo entre la madre y el padre
Jota: Claro. Cuéntanos un poco la diferencia que puede haber entre la madre y el padre ante este duelo. Me imagino que la vivencia no es igual para los dos y que puede ser también, a lo mejor, causa de algún roce entre ellos, ¿o no? Cuéntanos un poquito.
Ana: Sí, aquí el impacto en la pareja puede ser en positivo. Sabemos que las dificultades muchas veces nos pueden unir. El sufrir juntos una cosa y seguir hacia adelante. O sea, aquí se ve mucho la fortaleza de cada pareja, pero también puede tener un impacto muy negativo. Y en este caso, lo que tú has dicho es muy cierto. Muchas veces se genera un desequilibrio emocional entre lo que siente la mamá y siente el papá, sobre todo cuando es un aborto. ¿Por qué? Porque las mamás, desde el primer minuto, ya están… Bueno, las mujeres, enseguida tenemos cambios físicos. Es decir, ya notamos que hay algo ahí, nuestra vida es completamente diferente. Estamos todo el rato teniendo esas sensaciones tanto positivas como negativas, porque hay embarazos mucho más livianos, y otros que son un poquito más duros, y en el momento en el que tú ya te empiezas a notar al que va a ser tu hijo, básicamente. En ese momento, la madre yo creo que no diferencia, ya lo considera su hijo, no diferencia si es un embrión, no, simplemente la persona con la que te vas a encontrar en un tiempo y de la que vas a ser su madre. Por supuesto, el papá también genera esa conexión, pero sí que es cierto que incluso cuando el bebé nace hay que potenciar mucho la conexión con el papá, porque al final el bebé busca más a la madre por algo biológico. Entonces, el papá, digamos que conoce más al bebé cuando nace, cuando ya ve a esa personita con la que se relaciona y la mamá tiene una implicación emocional quizá mayor. Eso no quiere decir que el deseo no sea el mismo, que el amor no vaya a ser el mismo. No, no tiene nada que ver. Pero sí que es cierto que todos esos cambios en tu cuerpo desde el minuto uno, te pueden hacer tener una conexión emocional más grande. Y al final el aborto lo pasas tú, pasas tú el sangrado, pasas tú esa pequeña intervención en la que tienes que ir al médico cuando tienes ese aborto natural, es decir, todo lo que es físico lo estás pasando tú. Por lo tanto, puede haber ese desequilibrio emocional y ese desequilibrio, si no se lleva bien, puede llevar a dificultades en la pareja. Entonces, en ese caso, yo recomendaría incluso que los dos vinieran juntos a terapia de pareja, por ejemplo, si se sienten que les está ocurriendo eso. Y sobre todo el papá, apoyar mucho, porque al final es muy duro y en un tiempo, si ellos desean, volver a intentarlo. Pero hay parejas que incluso lo deciden, no intentarlo más por el impacto que ha tenido ese aborto.
Jota: Estaba pensando que, ¿qué ocurre cuando es el aborto buscado, o sea, que realizan un aborto, si puede ocurrir que también se sufra el duelo de alguna forma.
Ana: Claro, aquí yo creo que la implicación es completamente distinta, porque bueno, tú de manera volitiva, o sea, tú tienes la voluntad, tienes el deseo en ese momento de ponerle fin a ese embarazo. Por lo tanto, las implicaciones emocionales son muy distintas. De hecho, al menos yo no me he encontrado con ninguna persona que venga a terapia por eso, pero no me parecería raro, porque al final, aunque existe esa opción, a lo mejor esa mujer lo ha hecho por su contexto, por ejemplo. A lo mejor lo ha hecho por imposibilidad económica, porque es muy joven y no puede tenerlo, porque el papá no está. Es decir, puede haber tantísimas implicaciones sobre esa decisión que no sean realmente el no querer ser mamá. A lo mejor es que no es el momento indicado, en ese caso yo creo que la implicación del duelo podría estar también presente. Sí, sí que es cierto que se habla menos. Creo que piden menos ayuda, pero no me parecería raro que también pudiese ocurrir. O incluso un arrepentimiento.
Jota: Eso te iba a decir. A lo mejor un arrepentimiento, no a lo mejor en ese momento, pero sí con el tiempo de decir: Pues no me venía bien ser madre en ese momento, pero ahora me arrepiento, tenía que haberlo hecho por algún motivo. Es una situación que sí, que a lo mejor no es tan habitual, pero que puede darse.
Ana: Sí, y hubiera que trabajar mucho la culpabilidad en ese caso. Y sí, podría ocurrir, claro, que se arrepentiera.
Estrategias terapéuticas y apoyo emocional en el duelo perinatal
Jota: ¿Qué estrategias terapéuticas y apoyo emocional se puede dar para ayudar a estas personas que están sufriendo este duelo?
Ana: Yo recomiendo que se haga todo en pareja para fortalecer, porque al final el pilar de una familia es la pareja. Es super importante que tú como un hijo, sientas que tus padres son un equipo, que van a una, por eso las separaciones son tan dolorosas, porque esa estructura se rompe de alguna manera. Entonces, yo recomendaría que se hiciese todo en pareja y que incluso se hiciesen rituales de despedida. Hay papás que a lo a lo mejor van al mar y en caso de que sea un neonato, están ahí, se hace como una especie de ritual o plantan un árbol o la escritura. Es decir, siempre se tiende a hacer como un ritual de despedida, sobre todo se hace cuando ya son neonatos, pero incluso también cuando ha habido un aborto. Entonces, explicarles muy bien a esas personas las fases del duelo, un poco por dónde van a atravesar. En la primera fase, generalmente, son sensaciones de rabia mucho más intensas, de incomprensión, de confusión, totalmente, de lo que está pasando. Y llega un momento que es más liberador, que es cuando tú aceptas. Pero aquí viene un momento liberador pero también muy desolador, porque aceptó que ya no va a ser, o que ese bebé ya no va a ser mío, o que esa persona que había nacido ya no va a estar conmigo. Y es muy importante también el apoyo social, en este caso. Por eso creo que es muy importante que se haga en pareja. Es decir, es algo que están sufriendo los dos, aunque el aborto lo pueda sufrir más la madre, en caso de que sea así, porque también habrá padres que lo sufran, que se haga siempre en conjunto todo ello. Y bueno, pues tratar de que si ese no es mi proyecto de vida ahora, pues tratar de buscar otro. Siempre en la vida es muy importante tener objetivos y tener motivaciones.
La importancia del entorno y cómo apoyar a quienes sufren
Jota: Hemos hablado antes un poco del entorno, de evitar ciertas preguntas. ¿Cómo deberían mostrarse? Porque a lo mejor no le están dando importancia, sobre todo si ha sido un aborto. ¿Se debe hacer algo? ¿Debe la madre decir: Oye, que yo lo estoy pasando mal? La gente debe ser consciente de ello y apoyarla, aunque no lo vean. ¿Cómo debería ser el entorno adecuado?
Ana: Yo creo que lo más importante es la capacidad de escucha, que creo que a veces no se tiene. Siempre que una persona está mal, intentamos ayudarla haciendo o diciendo algo. Yo creo que tendrías que hacer esto o no te preocupes. Entonces, muchas veces aquí decimos lo que nosotros haríamos, pero no somos esa persona y tampoco sabemos cómo se siente esa persona, porque a lo mejor nunca hemos pasado por ahí. En este caso, a lo mejor ir a grupos de apoyo les podría ayudar en caso de que haya en su zona sobre estos temas, es decir, conocer otras personas que hayan pasado por ahí, que se sientan comprendidas. Y en caso de que tú seas un familiar o una persona cercana, tratar de escuchar muy bien lo que necesita esa persona, porque a lo mejor yo no estoy entendiendo bien su dolor. Y tratar de no juzgar, sobre todo, es decir, si una persona tiene un gran malestar porque acaba de tener un aborto, el dolor es suyo y no podemos juzgar eso. Lo que digo, evitar comentarios o preguntas, comentarios como, es que se suele decir tipo: Bueno, podéis tener más hijos. Entonces, esto genera muchísimo daño a la persona que en ese momento está sufriendo. Por lo tanto, escuchar mucho y estar muy presentes y no juzgar, sobre todo.
Jota: ¿Hay alguna recomendación especial que debamos hacerle a estas personas que van a pasar o que estén pasando ahora mismo por esta situación, que a lo mejor no han hecho? Hay muchos consejos que ya nos has dado de manera indirecta. El tema de la despedida que has pasado por encima, pero me parece un detalle que puede ser importante. ¿Hay algún otro consejo que podamos dar a las personas para que sientan un poco de alivio o de… No sé, ¿cómo puede ser la despedida que comentabas?
Ana: Sí, lo primero y lo recalco, que todo se haga en pareja. Es decir, que haya una fortaleza, es decir, que se unan los dos, independientemente de que los sentimientos y emociones sean distintos o en un grado de intensidad diferente. Ambos han perdido ese momento de ser papás o bien por un aborto o bien por una muerte neonatal, que haya un ritual de despedida. Esto es ideal hacerlo con un terapeuta, porque al final el terapeuta te va conociendo y va entendiendo un poco lo que tú necesitas, pero si necesitas escribirle, necesitas despedirte de alguna manera, ir a algún lugar que sea importante para ti. En muchos casos, incluso, evidentemente, si el bebé fallece, se le pone un nombre. Creo que esto es muy importante. Al final, el bebé ha nacido, ya tiene un nombre, tiene una identidad. Y decir que el duelo se sufre. Suena muy desolador, pero es muy difícil estar bien en un duelo. Al final, tienes una pérdida. Por lo tanto, creo que también hay que ser muy paciente con nuestras propias emociones y darnos mucho tiempo también a reconstruirnos. Entonces, va a pasar un tiempo en el cual ese dolor sea lo más intenso que estés sintiendo. Y una vez pase ese dolor más es intenso y tengas mucha más claridad mental, ahí decidirás cuál es tu nuevo proyecto de vida. Si quieres continuar intentando, que creo que a lo mejor ya tienes más hijos y no lo intentas más. Pero ahí decides cuál es tu proyecto y hacia dónde te vas a dirigir. Pero el duelo se sufre, es decir, es muy difícil estar bien y hay que tener un poco de paciencia con nosotros mismos, porque tenemos muchas veces la necesidad de ‘tengo que estar bien y tengo que ser fuerte’, ya, pero es que ahora mismo no se puede y no pasa nada.
Jota: Me gustaría añadir, o que puedas añadir una cosita, porque puede que esté pasando por este duelo una madre que no esté en pareja y que tenga que sufrirlo ella sola. Entonces, ¿habría algún matiz que habría que añadir en esta situación?
Ana: Bueno, pues en este caso, si no hay apoyo de pareja, pues lo mismo, buscar el apoyo en otras personas que estén contigo. Me parece especialmente difícil también, precisamente por vivirlo en soledad. Si ya llevar la maternidad de forma monoparental es muy complicado, tener una pérdida, muchísimo más. Entonces, en este caso, pues este bloque que intentamos hacer con la pareja para trabajar este duelo, que ella sienta el apoyo social de otra manera con otras personas de su entorno, eso sería lo que yo… Lo primero que le preguntaría, probablemente, si una persona así fuese mi paciente, es: ¿Con quién puedes contar? ¿En quién confías ahora mismo? ¿Quién puede estar ahí para ti? Mi madre, mi hermana, lo que sea. Entonces, vas a necesitar mucho de estar con esa persona y quizá mucho apoyo y mucha presencia de esas personas en la vida. También quiero recalcar que claro, cuando tú sufres un aborto y tal y demás, que es que a nivel social no tiene ningún impacto. Tú en poco tiempo estás trabajando otra vez, la pareja probablemente también, no se pueda coger absolutamente ningún día, porque entonces es como que no estamos hechos a esta pérdida, es como que no se habla mucho de eso, sobre todo cuando son abortos. Pero bueno, decirle a estas personas que sí tienen un dolor muy intenso, que es normal y que es un duelo más, que está reconocido, que se sufre como un duelo.
Jota: Pues Ana, muchísimas gracias por otro capítulo que nos has desvelado, como ya suponía un montón de cosas interesantes que desde luego yo desconocía. Así que muchísimas gracias y espero verte muy pronto en otro capítulo.
Ana: Muchas gracias a ti. Nos vemos pronto. Chao.
Jota: Chao, chao.
Ana: Adiós.



