3 – Cómo de habitual es la depresión

Jota: Y como os decía, hoy tenemos con nosotros a Patricia, psicóloga sanitaria enfocada en población
adulta, que trabaja desde las terapias contextuales y es una pieza fundamental del equipo de
Psicología Online Avanzada.
Patricia: Hola José Juan. Buenos días. ¿Cómo estás?
Jota: Buenos días. Qué tal estás tú?
Patricia: Muy bien, aquí andamos.
Jota: Genial, Patricia hoy estamos aquí para hablar sobre la depresión.
Patricia: Hum. Eso es un tema fascinante.
Jota: Si.
Patricia: Un tema que está muy a la orden del día, que está cada vez en boca de más gente y que bueno
parece que es otra pandemia más que nos está asolando desde hace algún tiempo, así que creo que
es un tema interesante para que podamos hablar.

¿Qué es la depresión?


Jota: Oye, y para entrar en materia, porque no empezamos hablando precisamente de eso: que es la
depresión. Porque lo queremos enfocar hoy un poco, hablar como de habitual es, pero antes de
empezar a hablar de lo habitual que es la depresión, cuéntanos exactamente qué es la depresión.
Patricia: Pues verás, Jose, podemos decir que hay dos tipos de depresión, por decirlo así. En primer lugar,
existe una depresión que se produce por una alteración química en el cerebro, es decir, hay algo en el
cerebro a nivel químico, a nivel de los neurotransmisores, que está alterado. Qué ocurre? Que este
tipo de depresión, al ser más una alteración del cerebro, quienes lo trabajan son los psiquiatras,
nuestros amigos, nuestros colegas, los psiquiatras que son médicos, entonces tratan más este tipo
de alteraciones. Sin embargo, los psicólogos trabajamos desde otro enfoque, con otro tipo de
depresión, por decirlo así, que es la que se produce como consecuencia de un cambio en el ambiente
de la persona. En este caso, desde el enfoque en el que yo trabajo, yo entiendo o nosotros
entendemos la depresión como una situación, una situación depresiva. Y esto es importante porque
fíjate, situación de depresión. Qué quiere decir situación? Quiere decir que por una parte interacciona
la propia persona con el ambiente en el que está. Se produce una situación de pérdida. Eso es en
cuanto a los factores contextuales, en cuanto al entorno como tal, que interacciona con cómo la
persona gestiona esa situación. Por eso hablamos de situación depresiva o de circuito depresivo
también, utilizamos ese concepto. Fíjate que es un enfoque en el que no sólo decimos que hay algo
mal en la persona, sino que en realidad hay un contexto que hace que la persona se relacione con esa
situación de una determinada forma, que hace que se involucre en este circuito depresivo. Este tipo
de depresión, por decirlo así, desde el que podemos trabajar como como psicólogos, que es el más
común, por decirlo así.
Jota: Y puede ocurrir que una persona que tiene esa alteración química que me contabas, además se le dé
una situación externa de depresión y se le junten los dos factores.
Patricia: Efectivamente, hablamos de vulnerabilidad genética, no? La vulnerabilidad genética quiere decir que
puede haber una predisposición por tus genes, por tu ADN, que te predispone a que si se dan las
circunstancias determinadas en un momento de tu vida puedas desarrollar con mayor probabilidad,
por decirlo así, depresión. Pero es cierto, me gusta mucho que lo hayas apuntado, José, que no solo
es lo que está en mis genes, sino también tiene que haber un contexto, una situación en mi vida que
haga que acaba de desarrollar depresión. Pero además, fíjate que la predisposición no significa que
te determina, como estamos queriendo decir, sino que existe una predisposición que en conjunción
con determinados factores hace que yo tenga más probabilidad de desarrollar depresión.

¿Hay personas más propensas a sufrir depresión?

Jota: Precisamente te iba a preguntar por esto, si había más gente con esa tendencia a tener más
depresión o tener depresión que otra persona.
Patricia: Efectivamente, como hablamos en cuanto a este primer tipo de depresión, que se llama depresión
endógena, que surge como una alteración química. Efectivamente, hay una vulnerabilidad genética
detrás, o por lo menos es lo que se está empezando a descubrir. Pero por otra parte, también en la
depresión con la que trabajamos los psicólogos, la depresión motivada por factores más externos,
también hay determinados factores internos que pueden probabilizar el que una persona tenga más
posibilidades de entrar en un circuito depresivo. Lo que ocurre es que esto tiene más que ver con con
modelos de aprendizaje, con cosas que yo he ido aprendiendo a lo largo de mi vida, desde la infancia
hasta la edad adulta. Oye, pues cómo gestiono mis emociones, cómo me llevo con el malestar, no?
Mis propias habilidades de comunicación también son importantes, el que yo pueda expresar cuando
me estoy empezando a sentir mal o cómo me estoy sintiendo. Eso permite el que yo reciba más
apoyo social, que los demás detecten que me ocurre algo y puedan ayudarme, incluso también
factores sociales. No es lo mismo una persona en un ambiente más empobrecido que otra en un
ambiente de mayor riqueza social, no solo económica, quiero decir, sino también social. Al final he
mencionado algunos factores, hay muchos más, pero al final todo esto acaba, probabilizando el que
yo gestione las situaciones de mi vida de una determinada forma que facilite más el que me vea
envuelta en un bucle depresivo.
Jota: Entonces, todos estamos o tenemos probabilidad de sufrir una depresión en algún momento? O hay
gente que pase por lo que pase, por alguna circunstancia podrían no sufrir una depresión nunca?
Patricia: Bueno, es difícil dar una respuesta determinante a esto, pero es cierto que es algo que nos puede
ocurrir a cualquier persona en cualquier momento de nuestra vida. Habrá personas, como decimos,
que por su propia vulnerabilidad genética o bien por su modelo de aprendizaje a lo largo de su vida,
tenga más probabilidad. Pero en realidad es algo que nos puede ocurrir a cualquier, a cualquier
persona, no? Cualquiera nos podemos ver en una situación de pérdida a lo largo de nuestra vida que
haga que entremos un poco en este bucle. O sea que sí, que yo creo que es algo que a todos nos
puede pasar y que al final es una respuesta humana.
Jota: Claro, y viene el origen de este tipo de depresión externa, es siempre por la pérdida de algo? O puede
ocurrir por alguna otra circunstancia? Por ejemplo, a lo mejor no es una pérdida, sino el no lograr o
conseguir, a lo mejor también es una pérdida, no? El no conseguir algo.
Patricia: Efectivamente, suele estar más vinculado a pérdida. Con pérdida no tiene por qué involucrar un
despido de trabajo o el fallecimiento de un familiar, sino que en realidad puede ser cualquier
situación que produzca que yo me aleje de una vida valiosa, que empiece a perder cosas que son
importantes para mí en mi vida. Por ejemplo, imagínate que te mudas de país por una oportunidad
laboral. En realidad es algo que podrías valorar como una oportunidad de trabajo. Podría valorarse
como algo positivo. Sin embargo, implica que te alejas de tu familia, de tus amigos, a lo mejor incluso
de una pareja. Te alejas de tu cultura, de un estilo de vida, en fin, de un montón de cosas. Y al final,
esa pérdida de todas estas cosas que te enriquecían como persona es lo que puede conducir a que
te veas en este bucle, en función de como tú lo gestiones, tal y como comentábamos anteriormente.
Pero efectivamente está vinculado a pérdida de aspectos valiosos de tu vida.
Jota: Estás hablando y me estoy acordando de una situación que viví yo personalmente en un ambiente
muy pobre, en otro país en el que me sorprendía muchísimo la alegría que veía en esa gente que no
tenía absolutamente nada y estaban, se les veía disfrutando de nada, no tenían nada y se les veía
súper felices a todos, disfrutando juntos y probablemente no sabían ni siquiera si iban a poder comer
al día siguiente. Me llamó mucho la atención, imagino que cuando no tienes nada, a lo mejor las
pérdidas no es como las vivimos normalmente nosotros.
Patricia: Claro, efectivamente son los factores sociales, el factor socio cultural, económico, al final cada uno
vivimos ajustados a la sociedad en la que estamos inmersos. Y oye, lo que para mí en este mundo
occidental implica una pérdida para otra persona, en otro país del mundo, en otro lugar de origen, no
tendría el mismo valor que para mí, existe un componente de subjetividad que, por supuesto, se ve
afectado por estas variables socioculturales. Sí, pero es cierto que llama la atención, no? Esas
diferencias.

¿Usamos correctamente la palabra depresión en nuestro día a día?


Jota: Sí, luego hay, o sea la palabra depresión, la estamos escuchando a todas horas, no? Todo el mundo lo
utiliza e incluso yo que sé, cualquier persona que está así un día dice: hoy estoy deprimido. No
usamos demasiado frecuentemente esta palabra? Se usa correctamente?
Patricia: Pues verás, en esto creo que puede haber una parte más o menos positiva y otra que quizás me
chirría un poco más. Por una parte, es signo de que cada vez estamos normalizando más el tema de
la salud mental, del bienestar mental, no? De todo esto, en el sentido de que cada vez la gente se
interesa más por ello, cada vez se habla más de ello. Creo que eso tiene un efecto positivo. Al igual
que normalizamos el ir al médico, el ir al fisioterapeuta, al dentista, por qué no el ir a terapia, no? En
ese sentido, está bien que cada vez se pueda hablar con más naturalidad de depresión y ansiedad, de
estrés, de lo que sea, no? Pero por otra parte, es cierto que muchas veces le damos un uso
inadecuado al término. La expresión de: “Jo tía, estoy hoy deprimida, es que estoy depre”. Bueno, en
realidad la depresión es, o este circuito depresivo es algo mucho más complejo. No es sólo la
sensación de estar triste, sino que involucra muchas más sensaciones, muchos más estilos de
pensamiento, de afrontamiento de la situación, no? Entonces, realmente la mayoría de las veces
estamos dando un uso inadecuado de esto, y la consecuencia de ello es que estamos patologizando,
me refiero a que creemos que experiencias que forman parte de la vida en realidad no lo son. Y esto
tampoco está bien. Oye, está bien estar tristes y si nos han despedido del trabajo y eso no significa
estar en una situación de depresión. Quien debe valorar eso al final es un profesional.
Jota: Y claro, imagino que una persona que un día puntual está así, como decimos, un poco depre o de
bajón, pues es un poco exagerado hablar de depresión, porque yo que sé. Fíjate, a lo mejor puede ser
simplemente que hayas visto una película que te ha recordado algo o que era, pues una historia, un
drama o lo que sea. En esos momentos deberíamos usar otra palabra, quizá estar triste? O se puede
utilizar depresión, como decir estoy deprimido. Es lo mismo una persona que está deprimida
puntualmente, tiene una depresión? O simplemente tiene un, no sé si me explico, algo muy puntual?
Patricia: Yo creo que te entiendo, efectivamente. Una cosa es estar triste, que puede ser como dices, por ver
una película. Oye, todos tenemos días de bajón, hay días en los que te levantas y no hay café en la
nevera o en el armario, no? Y encima llueve y llegas tarde al trabajo. Oye, todos tenemos este tipo de
días y menos mal que existen también los días grises. Pero una cosa es eso y otra cosa, como
decimos, es estar en una situación de depresión. La situación de depresión es un proceso. No es algo
que ocurre un día de forma puntual, sino que, como decimos, es una espiral, es un circuito en eI que
poco a poco yo me voy metiendo. El cómo ante una situación determinada que implica una serie de
pérdidas, como explicábamos anteriormente, yo empiezo a abandonar la vida, por decirlo así,
empiezo a evitar exponerme a la realidad. Decido quedarme en casa, decido bueno pues hoy no voy a
trabajar o hoy tengo clase de tenis, pero no me apetece ir. Empiezo a perder el contacto con personas
cercanas a mí. Empiezo como a meterme más en mi mundo, por decirlo así. Entonces este patrón
decimos evitativo, en el que yo no me expongo a la vida que tengo, es lo que poco a poco va haciendo
que yo me instale en este bucle. Y claro, cuanto menos hago, menos ganas tengo de hacer, más triste
me siento y por lo tanto menos hago, no? Es, fíjate, como es la pescadilla que se muerde la cola, no?
Por eso hablamos de que es un proceso, una situación que se va instaurando a lo largo del tiempo.
No es lo mismo eso que una tristeza puntual, efectivamente.
Jota: Entonces, normalmente una persona cuando está pasando por una depresión, lo que hace poco a
poco es ir aislándose más, se aísla de su entorno, de todos, es lo típico que vemos, no? De la persona
encerrada en su habitación, metida en la cama que no quiere salir, esa sería la foto habitual de
alguien que está en este proceso de depresión?
Patricia: Bueno, quizás es la que más fácil nos viene a la mente, no? Pero claro, como decíamos antes, en
psicología todo es complicado porque trabajamos con personas y cada persona es un mundo Jose,
entonces, quizás esa sea la foto que más se nos puede venir a la cabeza. Pero en realidad no, no
todo el mundo que está en una situación de depresión actúa de la misma forma. Hay un patrón,
como decimos, de evitación, de un poco de aislamiento, pero una persona que va a trabajar todos los
días y que puede estar metida en este bucle, no? Sin que quizás los demás lo detecten, no todo tiene
porque ser esa foto digamos así.

¿Puede estar una persona pasando por una depresión sin que los demás lo noten?


Jota: Así que puede haber alguien en nuestro entorno que sin nosotros saberlo esté pasando por una
depresión, un compañero de trabajo, un amigo. Y es que si no nos lo está diciendo, o incluso a lo
mejor nos lo está diciendo, pero le vemos normal, puede estar pasando por una depresión?
Patricia: Efectivamente, efectivamente. De hecho, que bien que cada vez salen más en los medios, personas
influyentes, personas oye, futbolistas o personas así muy conocidas. Quiero decir que comentan que
han estado pasando por una situación de depresión no? Y que, claro, nosotros les vemos en los
medios y parece que están normal, por decirlo así, y sin embargo han estado pasando por todo este
proceso, no? Efectivamente, puede haber personas en nuestro entorno que estén en esta situación.
Es algo que se lleva por dentro y que una cosa es como yo pueda tratar de mostrarme en el trabajo y
otra cosa es lo que yo sienta por dentro y lo que yo haga en mi vida privada cuando llegue a casa.

¿Cómo podemos detectar si una persona que aparenta estar bien pueda estar pasando por una depresión?

Jota: Y cómo podría? Hay alguna forma, a lo mejor no es posible. Hay alguna forma de que alguien, o sea
que detectásemos, a ver, el que estaba encerrado en su habitación, claro, es fácil de ver, pero
podríamos detectar otros casos en los que la gente sigue haciendo una vida normal, de alguna forma,
para saber que están pasando por una situación de este tipo, o si no nos lo dicen, no es posible
saberlo?
Patricia: Bueno, depende un poco del vínculo que tengamos con esa persona, no? Pero es cierto, como
decíamos antes, que las personas que están en esta situación, en este bucle, empiezan a alejarse un
poco de la vida. Decíamos, en el sentido de: oye, dejo de salir con mis amigos o amigas, dejo de
involucrarme en actividades deportivas y es que antes las hacía, en cosas más vinculadas al ocio,
quizás. Entonces bueno, podemos notar, no? Puede haber como pequeños indicios de que esta
persona ya no sale tanto, ya no queda con nosotros, ya no le vemos. Podemos incluso detectar
quizás que está un poco irritable. Se alteran también los patrones de alimentación. A lo mejor vemos
que la persona, oye, parece que no tienes el mismo apetito que tenías antes, no? Puede producir una
pérdida de peso o incluso lo contrario, que la persona gane peso. Podemos ver a esa persona que
está, o que nos transmite, o que se les ve que está más cansada de lo habitual, no? También se
produce como un, puede producir una agitación o lo contrario, no un estado como más de
somnolencia, por decirlo así. De enlentecimiento. Podemos ver que la persona parece que actúa o se
comporta de una forma más rápida o más lenta de lo habitual, no? Incluso en el habla, quizás se
puede detectar. Aunque es cierto que si no tenemos mucha cercanía con esa persona, si no
convivimos con ella, o no tenemos una relación muy estrecha, estas son cosas que pueden pasar
desapercibidas.

¿Qué puede hacer una persona que se encuentra pasando por una situación depresiva para mejorar?


Jota: Y una persona que ahora mismo esté pasando, aunque no le haya puesto nombre, pero que esté
pasando por una situación así, depresiva, podría hacer algo? Como puede dar un paso para mejorar?
Que podría hacer?
Patricia: Vale. Bueno, en primer lugar y no podría ser de otra forma, tengo que decir que lo primero que debe
hacer es acudir a un profesional, a un psicólogo o psicóloga, porque al final, como veíamos antes
Jose, es un proceso, es un bucle en el que una vez yo me voy metiendo, son como las espigas, que
cuando se meten cada vez tienden a meterse más y cuesta sacarlas. Es complicado salir de esta
situación, se puede, y los resultados están ahí, no? Se puede si una ayuda profesional, entonces, en
primer lugar acudir a un profesional de la salud mental, psicólogo o psicóloga. Eso es fundamental,
Jose. Ahora pequeñas cosas que quizás, pequeñas como tips, a lo mejor que puedo decir, no? Me
parece importante que si alguien nos está escuchando y se siente identificado con todo esto que
estamos comentando, que transmitir lo que pueda llegar a entender que el problema no está en él o
en ella, sino que es una interacción. Al final es una respuesta muy humana. Si de repente me veo en
un entorno en el que se han producido muchas pérdidas, en el que ya no tengo motivaciones, ya no
tengo intereses, he perdido toda esa parte valiosa de mi vida. Cómo no voy a preferir alejarme de
eso? Cómo no voy a preferir quedarme en casa? Es una respuesta muy humana y es una respuesta
lógica, no? Entonces lo que pasa es que esto se cronifica y es ahí cuando se da este circuito del que
hablamos. Pero realmente entender que el problema no está en esa persona, que es una respuesta
humana, que todos podemos acabar dentro de ese circuito en algún momento de nuestras vidas.
Estas personas que están en un contexto depresógeno, una situación depresiva, pueden tender a
culpabilizarse mucho, entonces bueno, transmitir que realmente no es tu culpa, que es consecuencia
de todo esto que venimos hablando. Y otro tip que quizás se me ocurre, que puedo dar, es que se
comunique, que hable, que exprese cómo se siente, con las personas con las que les sabe hacerlo,
tampoco entiendo que no lo vamos a hacer con alguien que no conocemos, o que no tenemos
confianza. Pero habla con tu familia, habla con tu pareja, habla con tu amigo, tu amiga de toda la
vida. Trata de expresar como te sientes y lo que te está ocurriendo y bueno, quizás puedas ver que,
quizás los demás puedan aportarte algo que te ayude un poco a salir de este circuito.

¿Qué deberíamos hacer para ayudar a una persona de nuestro entorno que está pasando por una situación depresiva?


Jota: Oye, y esto que estás comentando me parece súper interesante, que debería hacer ese amigo, ese
familiar, esa pareja, si esta persona se abre y escucha lo que le cuente y detecta que a lo mejor era un
caso como el que comentábamos antes que no sabíamos que estaba pasando por una depresión y
nos cuenta todo esto que, o lo que está sintiendo. ¿Cómo podría esa persona ayudar de alguna
forma? ¿Debe ser sólo escuchando o puede tomar alguna acción? ¿Qué debe hacer el que escucha
este caso?
Patricia: Vale. El primer paso, entender a la persona, escuchar, entender, no juzgar, eso es fundamental. Al
final nos podemos meter en la cabeza del otro, no? Entonces no podemos hacernos una idea al cien
por cien de lo que la otra persona está pasando. Por eso, tratar de tener una mente abierta, no? Si
realmente la persona ha llegado a ese punto es porque no ha podido hacerlo de otra forma. Entonces,
tratar de no juzgar a esa persona, de escuchar, sobre todo con esta actitud carente de juicio, no?
También es importante no sólo escuchar, sino mostrarnos disponibles para esa persona. Sin
presionar, hay veces que en un intento de ayudar, pues parece que forzamos a la otra persona venga,
pero ya está bien para, no? Venga, vamos a salir, vamos a hacer tal, vamos a hacer cuál. Oye,
tampoco podemos presionar a la persona porque es complicado vivir lo que está viviendo y estar en
la situación en la que está. Entonces, mostrarnos disponibles para lo que la persona necesite,
acompañar en ese proceso. El: oye, para lo que necesites que sepas que estoy aquí. No sé por lo que
estás pasando, pero realmente me preocupas y quiero que sepas que puedo hacer todo lo que esté
en mis manos para acompañarte en esto, por tratar de entenderte, por ponerme en tu lugar, no? Creo
que estas son dos cosas fundamentales, el escuchar sin juzgar y el mostrarnos disponibles para esa
persona.

¿Cómo distinguir entre la tristeza o bajón y la depresión?


Jota: Me estoy imaginando una situación en la que esta persona con depresión finalmente se abre, se lo
cuenta, me imagino que a una persona de confianza para desahogarse o prácticamente pidiendo
ayuda. ¿Qué puede ocurrir si la respuesta que recibe no es la que estás comentando? De escuchar y
de sentirse o abrirse y estar disponible. Sería como un hachazo más, no? Como, me imagino que es
como comentas, es la espiral esa que se mueve hacia adentro, que todavía te hunde, te hunde más.
Es fácil cuando uno está poco a poco entrando en una depresión, darse cuenta de que le está
ocurriendo? O tienen que pasar muchas de estas cosas desde la espiral para decir, en qué punto uno
mismo puede decir esto que me está pasando hay que ponerle remedio? Porque si es un proceso en
el que vas entrando, imagino que habrá gente que desde el primer momento diga esto no lo quiero,
pero habrá gente que esté muy hundida ya y será más difícil dar pasos. Que podrían, qué consejo le
podemos dar a esa gente? En qué punto hay algo que dices: esto ya no es un bajón, como
hablábamos al principio, y aquí sí que hay que poner solución?
Patricia: Vale, como decimos, al ser un proceso y al ser un proceso que realmente es comprensible, no es algo
que surja de repente, que no tiene sentido, sino que es comprensible que poco a poco una persona
vaya respondiendo de esta forma ante estas situaciones. Es complejo realmente quizás el darse
cuenta, nos damos cuenta quizás cuando ya estamos bastante metidos en este bucle, no? Quizás
haya dos factores o dos indicadores desde los que las personas se puedan guiar. Uno es la duración,
como tú decías, una cosa es un malestar puntual, un oye, pues el ejemplo que poníamos antes: me
han despedido del trabajo, qué fastidio! Es normal que estemos tristes, que estemos irritables, que
estemos enfadados, es normal durante un periodo de tiempo, no? Ahora si vemos que eso se está
alargando demasiado y aquí Jose, no te puedo dar un indicador claro temporal, vale? Porque al final,
como decimos, cada persona es un mundo y sería un atrevimiento muy grande el marcar un límite
temporal. Pero hay un, dentro de los límites de lo razonable, si yo veo que realmente ha pasado
mucho tiempo y voy empeorando y veo que no salgo, veo que no avanzo y al contrario, cada vez me
hundo más, pues ese puede ser un indicador del que yo me puedo dar cuenta. Por un lado es un
criterio temporal y por otro lado la intensidad del malestar, cuando es algo de lo que realmente yo me
siento desbordada, que ya veo que la situación me está desbordando, que esto que me ha ocurrido
está conllevando más pérdidas, que me estoy distanciando de mi familia, de mis amigos, de mi
pareja, de mi deporte, de mi ocio, de todas estas cosas. Porque me siento tan desbordada que quiero
desconectar de todo, ese criterio de la intensidad también podría ser un indicador, como decimos.
Jota: Y en el caso que comentabas antes, que es cierto que se escucha a veces de gente que lo tiene para
el resto, todo, que parece que vive en una vida feliz, que ves sus redes sociales y son, da igual, fotos
en yates o disfrutando y que sabemos que tienen fama, dinero, que también pasan por un proceso de
depresión. ¿Qué les ocurre a esta gente realmente? ¿Cómo pueden llegar a sentir una depresión, que
estamos hablando que muchas veces es por una pérdida, que evidentemente estarán sufriendo una
pérdida, pero, me cuesta entender esa situación, que cuando estábamos poniendo el ejemplo antes
de este caso que comentaba yo de gente que no tiene absolutamente nada, que a lo mejor también
están pasando por depresión, o igual no tienen tiempo para pensar en estar deprimidos. Es ese
contraste. ¿Qué puedes decirnos?
Patricia: Ya, ya. Esta frase del dinero no da la felicidad, pero ayuda, no?
Jota: Si.
Patricia: Bueno, realmente el que una persona pueda ser exitosa en su profesión, en redes sociales o que
tenga cierto nivel económico, no hace que no, es decir, no imposibilita el que no pueda entrar en un
bucle depresivo. Es cierto que el nivel económico podría ser, un factor de protección. Más que nada
porque tengo más disponible acceder a determinados recursos, no? Pero no es excluyente. Quiero
decir que pueden entrar en este bucle igualmente. ¿Qué es lo que les puede estar ocurriendo? Pues
bueno, al final una cosa es lo que se muestra en redes sociales, en nuestra profesión y otra cosa es lo
que llevamos por dentro, no? Entonces pues puede ser un sin fin de situaciones personales. Que
bueno, que al final todos somos humanos y que nos puede ocurrir a cualquiera tal y como como
decimos. Pues metas frustradas, insatisfacción con la propia vida. El que yo me vea sobrepasada por
ese éxito, por decirlo de alguna forma, no? Bueno, pues tendrán sus propias razones o sus propios
motivos, no?

¿Cómo ayuda la terapia en los casos de depresión?


Jota: Sí, claro. Y comentabas antes como primer consejo acudir a terapia. Yo creo que efectivamente es
uno de los casos más evidentes en los que acudir a terapia puede ayudar. Pero cuéntanos
exactamente como puede o como ayuda exactamente acudir a terapia a una persona que está
pasando por una depresión?
Patricia: Pues mira, es fundamental acudir a terapia, porque fíjate que no sé si te ha pasado alguna vez, que a
lo mejor pues no se, te levantas un día o estás en un día en el que te pasa algo pero no sabes que es
lo que es. Oye, me siento rara, me siento como mal, pero no sé exactamente que es lo que me ocurre,
al no saber exactamente qué es lo que me ocurre, al no ponerle un nombre, parece que ese malestar
es aún mayor porque es algo que no puedo entender. Entonces es como que la bola de nieve se hace
más grande, no? Entonces, en la terapia el primer paso, que es fundamental es entender qué ocurre,
qué está ocurriendo y esto se hace en trabajo con la persona, no? Identificar qué es lo que le ha
podido llevar o facilitar el que se encuentre en esta situación de depresión. Identificamos por una
parte el origen, como estamos comentando, y por otra parte, qué es lo que está manteniendo el
problema, no? Hay veces que ponemos en marcha determinadas herramientas para tratar de
solucionar un problema, pero en realidad lo que estamos haciendo es mantener ese problema.
Entonces, en terapia podemos identificar todas estas cosas. Oye, qué estás haciendo? Qué está
ocurriendo en ti y en tu entorno para que este problema se esté manteniendo cronificando a lo largo
del tiempo? Es como yo siempre utilizo mucho esta pequeña metáfora, o esta comparación de que
hay veces que que una llave abre una puerta una vez y como abrió una puerta una vez, pensamos
que, o claro, tenemos la sensación de que esa llave puede abrir cualquier puerta, no? Y forzamos y
forzamos y forzamos, pero oye, parece que esa llave no está abriendo esa puerta. Entonces eso es lo
que hacemos en terapia, identificar qué llave se está utilizando y poder clarificar cómo esa llave no
está abriendo esa puerta si no está manteniendo el problema. Esto es fundamental, Jose. Entonces,
una vez identificamos como la persona está gestionando esa situación, buscamos generar pequeños
cambios, probamos otras llaves distintas que puedan ir facilitando el que la persona vaya saliendo de
ese bucle. Y eso pasa por, pues bueno poco a poco ir generando acciones valiosas en la vida de la
persona. Esto se llama activación conductual, la intervención que se realiza en estos casos. Pero no
es salgo a dar una vuelta por la manzana porque sí, sin ningún sentido, como un pollo sin cabeza, no?
Sino que al final buscamos el que la persona pueda recuperar la vida valiosa. A lo mejor no podemos
hacer que recupere la vida que tenía antes, pero sí el que se acerque a una vida que tenga sentido y
que tenga valor para el o ella. Esto es un poco lo que hacemos a grandes rasgos en terapia.

¿Se puede tratar la depresión con Terapia Online?


Jota: Que interesante y todo esto, en Psicología Online Avanzada, que trabajamos de forma online, se
puede trabajar en terapia online, o hay algún impedimento, o algo que no se pueda hacer y que sea
recomendable utilizar la terapia presencial?
Patricia: Bueno, al final hay que valorar cada caso y la gravedad de la situación, pero creo que la situación
depresiva es algo que se puede trabajar en terapia online de la misma forma que en terapia
presencial, un poco a grandes rasgos, teniendo en mente siempre que hay que evaluar las
particularidades de cada persona. Pero desde la terapia online efectivamente podemos hacer un
buen trabajo, un trabajo adecuado y con la misma eficacia y efectividad que la terapia presencial.
Jota: Claro, imagino que sí habrá casos muy graves en los que sí que sería necesaria la terapia presencial,
no?
Patricia: Eso es, la terapia presencial, o incluso un trabajo multidisciplinar con varios profesionales,
acompañados en colaboración con un psiquiatra, en fin, en función de la situación de cada persona.
Jota: Pues muy interesante Patricia, estamos ya terminando. No sé si hay alguna cosa que quieras
comentar sobre este tema. Dejar algún mensaje positivo para la gente que está sufriendo una
depresión o que conoce a alguien, que tiene cerca a alguien con depresión.
Patricia: Pues como decíamos, Jose, se sale de esto, afortunadamente. Es un bucle, pero tiene salida. Todos
los bucles tienen salidas y si acudimos a la ayuda o a la atención especializada y adecuada, entonces
se sale de esto. Requiere un trabajo activo por parte de la persona, por supuesto, pero se puede salir,
se salen y nada. Pues animar a todas aquellas personas que nos puedan estar escuchando, que se
vean identificadas con lo que hemos comentado, a que den el paso por recuperar su vida, por volver a
recuperar su esencia, su identidad, porque se puede hacer y porque merece la pena vivir una vida
valiosa.
Jota: Genial! Pues muchísimas gracias Patricia, y nada, nos vemos la próxima semana.
Patricia: Estupendo Jose. Un abrazo, buen fin de semana.
Jota: Un abrazo.
Patricia: Cuídate. Hasta luego